[youtube http://www.youtube.com/watch?v=LTbcLSvsat8&w=420&h=315]
Revista Ñ, Daniel Molina: la cárcel es la muerte
Revista de Letras: Jordi Corominas i Julián: Malaparte y el Duce
ADN Cultura: Eduardo Berti: Ödön von Horváth, mejor que Brecht
Ambos Mundos: Antoni Pizá: 100 años de Britten.
The Space: War Requiem en Coventry
Su madre entró fumando a la sala de parto y Daniel Molina nació muerto. Inexplicablemente, volvió a la vida. “La heterodoxia y la muerte, que fueron mis nodrizas, no me han abandonado nunca”, escribe en Revista Ñ. En 1974 era militante del PRT-ERP y prestaba servicio militar, cuando el gobierno peronista lo puso preso. Su condición de homosexual hizo todo peor, porque “en ese entonces la gente de izquierda era militantemente homofóbica”. Molina escribe: “Hay una experiencia que se parece a la muerte. Es la prisión. Más que la vida en la cárcel, lo mortuorio es el hecho de ir preso”, dice, y precisa: “ese instante es eterno”. Molina siguió detenido durante la dictadura militar hasta la Guerra de Las Malvinas, cuando un carcelero entró a decirle: “todos estamos ahora en el mismo bando”. El año que estuvo encerrado en Caseros, Buenos Aires, fue el peor de su vida. Era la nada: “Ahora vivo dos vidas: la que vivo y la que imagino. Mi imaginación es del doble del tamaño de lo real”. No sólo el texto merece una atenta lectura. También su autor. Molina expresa cómo se ha consumido una generación en Argentina: “Mi primer amigo del primario murió durante la epidemia de poliomielitis. Muchos de mis compañeros del secundario fueron secuestrados y asesinados en los 70. En los 80, durante la primera etapa democrática, el sida se llevó a decenas de conocidos y amantes. Ahora ya nos vamos muriendo de viejos”. Escribe: “el infierno son los otros”.
A veces la imaginación es la mitad o menos de lo real. Si al entrar en el feed reader aparecen tres notas al azar, cuya característica común es el tratamiento anodino de un gran tema, es casi imposible no preguntarse por qué el periodismo en castellano se entrega a tan irresistible atracción por la medianía. El ambiento no es propicio, seguramente.
En Revista de Letras, el texto de Jordi Corominas i Julián sobre Muss/El Gran imbécil, de Curzio Malaparte, tiene una oración interesante: cuando se refiere a la primera parte de Muss como “la que reflexiona sobre el fascismo como conclusión horripilante de la contrarreforma”. Suficiente para hojear el libro.
En ADN Cultura Eduardo Berti reseña la publicación en castellano de una novela del dramaturgo austrohúngaro Ödön von Horváth. Curiosamente necesita dos tercios de su extensión para informar que se trata de El eterno pequeñoburgués. En todo caso, presenta una informativa historia de este escritor que huyó de los nazis, y que estando a punto de ser salvo en Hollywood fue aplastado por un árbol. Peter Handke habría escrito de él, en 1968, que era mejor que Brecht. Berti no menciona sus dos piezas más conocidas: Historia del bosque vienés y Casimiro y Carolina, ni que se trata acaso del más ilustre exponente del teatro popular en lengua alemana.
En la revista Ambos Mundos, Antoni Pizá llama la atención sobre la celebración del año centenario de Benjamin Britten, que culminará el 22 de noviembre de 2013 con la producción de la ópera Peter Grimes en la playa que la inspiró. Pizá comienza su artículo contando que vio en YouTube un video de Britten y su compañero, Peter Pears, interpretando Die Winterreise de Franz Schubert. Lo describe en detalle, pero no proporciona el link. Habla de la aparición de Britten tras un largo hiato de la música inglesa que venía desde el Barroco, y destaca el sentido de la economía en su trabajo “para fuerzas reducidas”. Proporciona el vínculo del sitio web creado por la Britten-Pears Foundation para la conmemoración, y enumera la usual panorámica de eventos. No dice que la página contiene una notable muestra de piezas de Britten, ordenada por diferentes categorías: modo, género, instrumento, escritores (Britten era un amante de las letras), tempo, fecha y popularidad. También hay una colección de entrevistas en video sobre el compositor.
Para más información sobre Benjamín Britten, se puede visitar este catálogo. El sitio The Space muestra un documental de la BBC que incluye el estreno de War Requiem en 1962, con motivo de la consagración de la nueva Catedral de Coventry, destruida en la Segunda Guerra Mundial, al igual que la esta presentación, cincuenta años después. El streaming del vídeo no es muy fluido, por lo que se puede ver en YouTube esta representación dirigida por John Eliot Gardiner, y la película de Derek Jarman. War Requien fue compuesta en memoria de cuatro amigos de Britten y Pears, muertos en la guerra. Intercala textos en latín con poemas del soldado Wilfred Owen.
Mostrando entradas con la etiqueta Junta Militar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Junta Militar. Mostrar todas las entradas
jueves, 7 de febrero de 2013
El infierno son los otros
Labels:
Benjamin Britten,
Coventry Cathedral,
Curzio Malaparte,
Daniel Molina,
detenidos-desaparecidos,
El eterno pequeñoburgués,
Isabel Martínez,
Jordi Corominas,
Junta Militar,
Muss/El gran imbécil,
Ödön von Horváth,
Peter Pears,
PRT-ERP,
War Requiem,
Wilfred Owen
viernes, 28 de octubre de 2011
El sueño de la razón produce monstruos
En The Stone, el blog de filosofía de The New York Times, Gary Gutting discute el Nuevo libro de Steven Pinker, “The Better Angels of Our Nature: Why Violence Has Declined”, en el que argumenta que la violencia en la historia ha ido disminuyendo, afirmación sustentada en una serie de data, y que esta tendencia estaría ligada a un incremento del raciocinio y la lógica, la cual sería la base de la moral. Gutting difiere, y pasa a demostrar cómo la moral se radica más en los sentimientos que en la razón.
En el mayor caso de falsificación de obras de arte en Alemania desde 1945, Wolfgang Beltracchi, su esposa y dos cómplices fueron condenados a penas de cárcel reducidas, luego de una negociación. Niklas Maak reflexiona sobre el caso en la Frankfurter Allgemeine Zeitung. Beltracchi era hijo de un talentoso pintor de iglesias que pasó a pintor de brocha gorda: un desarrollo humillante para el padre. El hijo, también talentoso, estudia en la escuela de arte, pero es rechazado por el sistema. Entonces –escribe Maak- “el artista que ha sido rechazado como Wolfgang Fischer-Beltracchi se disfraza de Max Ernst, de Derain, y es amado”, más que falsificar, “inventa” obras de maestros del arte contemporáneo, que pasan a ser sus heterónimos. Según Maak, le ha pintado una Fata Morgana al sistema, o descubierto un sexto continente. Su vida es digna de un libreto de cine; Beltracchi pasa a la clandestinidad con mujer e hijo, viajando en un motorhome por Europa y viendo sus pinturas colgadas en los museos. Hasta 200 podrían ser. En cuanto al mundo del arte: el experto de arte Werner Spies, también colaborador del mismo diario, autenticó e intermedió obras de Beltracchi para el marchante francés Blondeau, el cual a su vez las vendió por un precio mucho mayor a la Colección Würth, en la nómina de cuyo “Consejo Artístico” estaba…Werner Spies, cobrando comisión de Blondeau. Der Spiegel trae también un artículo en inglés.
Ayer fue un día histórico. Doce militares argentinos fueron condenados a cadena perpetua por torturas y asesinatos cometidos en la ESMA. 5000 detenidos pasaron por allí, solo 100 sobrevivieron. Algunas de las víctimas son: la fundadora de Madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor, las monjas francesas Leonie Duquet y Alice Domon,
el escritor y periodista Rodolf Walsh, quien un día antes de ser asesinado escribió una carta abierta a la Junta Militar, a un año del golpe de Estado contra Isabel de Perón, que refleja ya con toda crudeza la dimensión del horror creado por los militares. Frente a esto, Fernando Laborda escribe en La Nación que la sentencia es de celebrar, pero que también hay que enjuiciar los crímenes cometidos por los guerrilleros, algo cierto pero que parece equiparar ambas violencias, cosa que en este caso no es lícita. En el mismo tenor transcurre el editorial, que parece más interesado en resaltar el sesgo de algunos organismos de derechos humanos. En la acera opuesta, a Página12 parece importarle más la conmemoración del primer aniversario de la muerte de Néstor Kirchner. Clarín entrega un perfil de Alfredo Astiz, el ángel de la muerte que infiltró las Madres de Plaza de Mayo y las marcó con un beso en la mejilla. Aquí se encuentra el testimonio de Carlos Lordkipanidse, torturado por Astiz junto a su bebé de 20 meses. Clarín también cuenta la historia de la diputada Victoria Donda, nacida en la ESMA, cuyos padres Montoneros fueran muertos por los militares, entregada en adopción a un militar, y que hoy celebra la cadena perpetua de su tío, el represor Adolfo Miguel Donda.
Labels:
Alfredo Astiz,
Azucena Villaflor,
Beltracchi,
Clarín,
desaparecidos,
ESMA,
falsificación obras maestras,
FAZ,
Gutting,
Junta Militar,
La Nación.,
New York Times,
Pinker,
Rodolfo Walsh,
the Stone
Suscribirse a:
Entradas (Atom)