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miércoles, 16 de mayo de 2012

Because the night


El País: Carlos Fuentes reencarna en Buenos Aires
The Clinic: Patti Smith le canta a Nicanor Parra
El País: Wilson, Abramovic, el Teatro Real según Mortier

El País presentó hace un par de días la entrevista a Carlos Fuentes que Francisco Peregil le hiciera el 2 de mayo en la Feria del Libro de Buenos Aires. Habla de su amistad con personas de avanzada edad: Jean Daniel (director del Nouvel Observateur), Nadine Gordimer, la actriz Luise Rainer… Recuerda a Buenos Aires cuando la conoció teniendo 15 años y la encuentra idéntica a sí misma. En esa época el padre lo sacó de la escuela para evitarle la ola fascista de entonces y se dedicó a recorrer la ciudad. Se enamoró de la vecina de enfrente: “Yo tenía 15 años, ella 30. Y siempre que regreso tengo la sensación de que rejuvenezco, de que vuelvo a tener 15 años y dónde está la francesita de enfrente, ¿no?”. En su última novela, Nietzsche aparece resucitado en un balcón y se pone a hablar con él. En Terra Nostra, las almas van y vienen en el tiempo y el espacio.
Al siguiente día del aniversario de la muerte de Cervantes, el premio que lleva su nombre fue entregado al nieto de Nicanor Parra, quien fue en representación de su abuelo de 97 años. Patricio Fernández de The Clinic escribió: “El Lear de Las Cruces ahora era Rimbaud, y toda la dura afectación del acto, como por obra de magia, sucumbió ante la natural inocencia de la reencarnación elegida por el premiado. Todo ahí rejuveneció. En lugar del rey, el acto lo encabezó el príncipe. No se olía la muerte de los elefantes”. Los amigos y familiares luego se fueron de farra al Fígaro, un local cerca de la Opera de Madrid, en donde Patti Smith, “cantó con guitarra y a capela, y recitó un poema escrito esa misma tarde, en honor al poeta que sólo conocía por las traducciones al inglés de Ginsberg y Ferlinghetti” (Los enlaces a la nota, con videos, aquí en The Clinic y aquí en El Puercoespín). 
El Pais celebra la puesta en el Teatro Real de The Life and Death of Marina Abramovic por Robert Wilson, con Willem Dafoe, Antony y la propia Abramovic, como un acierto de programación de la era Mortier. Hay dos videos en este canal de YouTube

sábado, 3 de diciembre de 2011

Cervantes/un principiante que promete mucho/ Schakespeare/un jovencito que dará qué hablar


El Cultural trae una muestra de los poemas del antipoeta Nicanor Parra, quien acaba de ganar el Premio Cervantes, a los 97 años., con versos como este, llamado La Fortuna:

La fortuna no ama a quien la ama:
Esta pequeña hoja de laurel
Ha llegado con años de retraso.
Cuando yo la quería
Para hacerme querer
Por una dama de labios morados
Me fue negada una y otra vez
Y me la dan ahora que estoy viejo.
Ahora que no me sirve de nada.

Ahora que no me sirve de nada.
Me la arrojan al rostro
Casi
como
una
palada
de
tierra...

También dijo que antes de él la poesía era el paraíso del tonto solemne. Y en ese tono transcurre casi todo lo que se ha publicado a raíz del premio. En la entrevista de Babelia el entrevistador protagoniza…y es algo solemne. Pero tiene buenas frases del poeta e información sobre su vida. En cuanto a su oposición a Neruda, vaya este párrafo: “En el auto, camino al restaurante, (Parra) mira por la ventanilla y dice, divertido:
 -¿Usted es de Buenos Aires? Una vez a Borges le preguntaron qué pasaba con la poesía chilena y dijo: "¿Qué es eso?". Y le dijeron que ahí estaba un premio Nobel que era Pablo Neruda. Y dijo: "Ya lo dijo Juan Ramón Jiménez, un gran mal poeta". Y eso que Neruda todavía no había descubierto el kitsch. Y le preguntaron por Nicanor Parra. Y dijo: "No puede haber un poeta con un nombre tan horrible".”

Pero The Clinic sí da muestras de imaginación y humor en su versión online (copada por Parra), tal vez porque en cierto modo este es tanto inspirador como talento “in-house”. Para Roberto Bolaño, sólo el poeta mexicano Mario Santiago ha tenido una lectura lúcida del antipoeta, que para los demás es un meteorito oscuro, la aldea de Santiago está llena de zombis, y Parra escribe como si lo fueran a electrocutar al día siguiente. Versos como estos: “Los cuatro grandes poetas de Chile/ Son tres/ Alonso de Ercilla y Rubén Darío”.
La revista trae también muestras de “El Quebrantahuesos”, pasquín-collage copy-paste de Parra (rompecabezas-quebrantahuesos, ¿cachai?), y fotos de sus “artefactos” destacando la (en aquél entonces) improbable conjunción del Manifiesto Comunista, Mein Kampf , y el Manual de urbanidad y buenas maneras para uso de la juventud de ambos sexos en el cual se encuentran las principales reglas de civilidad y etiqueta que deben observarse en las diversas situaciones sociales, precedido de un breve tratado sobre los deberes morales del hombre, de Manuel Antonio Carreño, lectura seminal (esta última) para todo chileno educado.
Y alumnos y ex colegas recuerdan cómo Parra hizo para no volverse loco durante la dictadura, refugiado en el “Departamento de Estudios Humanísticos de la Universidad de Chile, una isla de pensamiento y libertad”. A un colega le habría dicho:
“No, yo no me voy a ir de aquí porque yo me nutro de esto. Yo necesito esto para mi trabajo poético”.
El Centro Virtual Cervantes presenta un fragmento de la traducción que Parra hiciera del Rey Lear de Shakespeare, en el que Oswald se compara a una pelota de tenis, Kent le insulta diciéndole futbolista (pero esto sí sale en el original), y Lear hace lo propio diciéndole quiltro, voz chilena por donde la vean.