Mostrando entradas con la etiqueta Roberto Bolaño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Roberto Bolaño. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de junio de 2012

Los esclavos Góngora


The Paris Review. Frederic Tumen y Roberto Bolaño: perseguidos por Góngora
The Guardian. Zizek: la otra parte, esclavos.


En The Paris Review, Frederic Tuten entrega un homenaje-parodia a/de Roberto Bolaño, en el cual su alter ego literario es la parodia del alter ego literario de Bolaño. Tan sólo la ocurrencia del nombre de Octavio Rima, cruce del Ulises Lima de Bolaño con Octavio Paz, justifica la lectura. En pocas líneas, Tuten enfrenta a Quevedo con Góngora a través de pandilleros mellizos, en un inglés español mexicano que “juega con el lenguaje” a lo “río de palabras” latinoamericano, empapado en cine gore, Marco Ferreri (gore  intelectual), y por ende, claro, Bukowski, crónica policial y referencias literarias: Tuten es muy conocedor de la cultura latinoamericana, particularmente del Cinema Novo Brasilero, y fue co-guionista del polaco Andrzej Zulawski en el film “Posesión”, drama marital en el que la mujer (Isabelle Adjani) es tomada por una criatura monstruosa diseñada por Carlo Rambaldi.
Los párrafos son como este:
“We got into Lope de Luna’s parked car—a ’68 blue Chevy with faux-leopard-skin seats and souped-up engine—and sped off, Octavio and Leche de Amor and me, with the Gongora Brothers in such close pursuit I could read Vallejo’s poems in their headlights”.
¿Qué más quieren?
En The Guardian, Decca Aitkenhead habló con Slavoj Zizek, quien le confió que el 99% de la humanidad es idiota y aburrido. Aitkenhead no logra sacarle a Zizek más que unas cuantas provocaciones; encuentra su filosofía impenetrable, pero la resume en una joya de humor involuntario: “nada es nunca lo que aparenta ser, y la contradicción está imbricada en casi todo. La mayor parte de lo que tomamos por radical o subversivo, o simplemente ético, en realidad no cambia nada”.
Zizek tiene fervorosos seguidores. O detractores que lo llaman “el Borat de la filosofía”. Con Aitkenhead, habla de su odio por los estudiantes que le tienen confianza a pesar de que les ladra, su desesperación ante lo abierto de los norteamericanos, que hablan de sexo con cualquier desconocido, y le cuenta a la periodista sus preferencias sexuales, sus miedos, sus tres divorcios, su hijo de doce años, al que no había querido tener, pero tal vez por eso mismo ahora quiere más, y confiesa su carácter romántico. En cuanto al mundo actual, las reformas bien intencionadas y consensuadas pudieran funcionar localmente, pero lo local pertenecería a la misma categoría de las manzanas orgánicas y el reciclaje: un paliativo para que la gente se sienta bien. La gran pregunta hoy sería cómo organizar la acción global, a un inmenso nivel internacional, sin caer en la dictadura totalitaria. Para Zizek, los tiempos son peligrosos. Fue con su hijo de vacaciones a Dubai, y vio el futuro: “en Dubai, sabes, la otra parte son literalmente esclavos”.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Cervantes/un principiante que promete mucho/ Schakespeare/un jovencito que dará qué hablar


El Cultural trae una muestra de los poemas del antipoeta Nicanor Parra, quien acaba de ganar el Premio Cervantes, a los 97 años., con versos como este, llamado La Fortuna:

La fortuna no ama a quien la ama:
Esta pequeña hoja de laurel
Ha llegado con años de retraso.
Cuando yo la quería
Para hacerme querer
Por una dama de labios morados
Me fue negada una y otra vez
Y me la dan ahora que estoy viejo.
Ahora que no me sirve de nada.

Ahora que no me sirve de nada.
Me la arrojan al rostro
Casi
como
una
palada
de
tierra...

También dijo que antes de él la poesía era el paraíso del tonto solemne. Y en ese tono transcurre casi todo lo que se ha publicado a raíz del premio. En la entrevista de Babelia el entrevistador protagoniza…y es algo solemne. Pero tiene buenas frases del poeta e información sobre su vida. En cuanto a su oposición a Neruda, vaya este párrafo: “En el auto, camino al restaurante, (Parra) mira por la ventanilla y dice, divertido:
 -¿Usted es de Buenos Aires? Una vez a Borges le preguntaron qué pasaba con la poesía chilena y dijo: "¿Qué es eso?". Y le dijeron que ahí estaba un premio Nobel que era Pablo Neruda. Y dijo: "Ya lo dijo Juan Ramón Jiménez, un gran mal poeta". Y eso que Neruda todavía no había descubierto el kitsch. Y le preguntaron por Nicanor Parra. Y dijo: "No puede haber un poeta con un nombre tan horrible".”

Pero The Clinic sí da muestras de imaginación y humor en su versión online (copada por Parra), tal vez porque en cierto modo este es tanto inspirador como talento “in-house”. Para Roberto Bolaño, sólo el poeta mexicano Mario Santiago ha tenido una lectura lúcida del antipoeta, que para los demás es un meteorito oscuro, la aldea de Santiago está llena de zombis, y Parra escribe como si lo fueran a electrocutar al día siguiente. Versos como estos: “Los cuatro grandes poetas de Chile/ Son tres/ Alonso de Ercilla y Rubén Darío”.
La revista trae también muestras de “El Quebrantahuesos”, pasquín-collage copy-paste de Parra (rompecabezas-quebrantahuesos, ¿cachai?), y fotos de sus “artefactos” destacando la (en aquél entonces) improbable conjunción del Manifiesto Comunista, Mein Kampf , y el Manual de urbanidad y buenas maneras para uso de la juventud de ambos sexos en el cual se encuentran las principales reglas de civilidad y etiqueta que deben observarse en las diversas situaciones sociales, precedido de un breve tratado sobre los deberes morales del hombre, de Manuel Antonio Carreño, lectura seminal (esta última) para todo chileno educado.
Y alumnos y ex colegas recuerdan cómo Parra hizo para no volverse loco durante la dictadura, refugiado en el “Departamento de Estudios Humanísticos de la Universidad de Chile, una isla de pensamiento y libertad”. A un colega le habría dicho:
“No, yo no me voy a ir de aquí porque yo me nutro de esto. Yo necesito esto para mi trabajo poético”.
El Centro Virtual Cervantes presenta un fragmento de la traducción que Parra hiciera del Rey Lear de Shakespeare, en el que Oswald se compara a una pelota de tenis, Kent le insulta diciéndole futbolista (pero esto sí sale en el original), y Lear hace lo propio diciéndole quiltro, voz chilena por donde la vean.