martes, 13 de marzo de 2012

Nada es lo que parece


Frankfurter Allgemeine Zeitung: Daniel Kehlmann reseña A Summer of Drowning, de John Burnside. Entrevista con Cindy Sherman
Guernica: Jamenei prohibirá la bomba iraní.

Daniel Kehlmann (La medición del mundo) reseña para la Franfurter Allgemeine Zeitung la novela A Summer of Drowning, de John Burnside.  La obra es el complemento, o el reverso, de su novela anterior, Glister. Aquí, la historia realista de un niño solitario en una ciudad industrial, esconde un cuadro teológico del infierno; en la otra, una historia de espantos en una isla bucólica, con una serie de muertes que provienen de una huldra, espíritu maligno con forma de mujer pero en cuya espalda se encuentra una fisura en el tejido del mundo, es en realidad el exacto psicograma de una niña inteligente y sola. La pericia de Burnside produce al final cuatro historias que son en realidad cuatro lecturas distintas del mismo libro. Según Kehlmann, sería sólo una muestra de virtuosismo si no tuviera como centro la relación de la niña con una madre fría y sin afecto. Ambas novelas muestran la misma fuerza creadora en su lenguaje. Burnside viene de la poesía, sus descripciones de la naturaleza serían de las mejores que puedan encontrarse en la literatura actual.
El periódico entrevista también a Cindy Sherman, que acaba de publicar un catálogo con sus trabajos de estudiante (naif y serios al mismo tiempo, de estudiante en fin, dice la fotógrafo). Sherman sostiene que posa ella misma en sus fotos para poder trabajar sola y controlar todo el proceso. Se considera más artista a secas que fotógrafo, y cuando empezó, el video, el performance y el trabajo con el propio cuerpo habría sido una forma femenina de distanciarse del ámbito masculino de la pintura, aunque los dos nombres que da como influencia son hombres: Vito Acconci y Chris Burden. Las figuras que encarna en sus fotografías no son autobiográficas ni tampoco fantasías, lo que busca es hacerse invisible. (El texto es relativamente legible con el traductor de Google).
En Guernica, Juan Cole escribe sobre la derrota de Ahmadinejad en las elecciones iraníes, y el triunfo de los seguidores del Ayatollah Alí Jamenei. Piensa que este resultado influirá en el desarrollo del programa nuclear iraní, porque Jamenei ha declarado en repetidas ocasiones a lo largo del tiempo que fabricar bombas nucleares es un grave pecado. Cole sostiene que los medios no reportan esto, ni tampoco que según Jamenei, Irán no perseguiría una política de “golpear primero”. El triunfo de los radicales clericales (pero Ahmadinejad es también un radical, sólo que civil) impondría otra política nuclear. Además de demostrar que el poder de Ahmadinejad es poco y va disminuyendo. (Jamenei dictó una fatwa prohibiendo el desarrollo de armas nucleares, pero Cole no lo menciona).

sábado, 10 de marzo de 2012

Dejar huella


The Guardian: Carlos Kleiber: un mito develado.
The New York Times: Arthur Miller, tras la crisis subprime.

En el blog de Tom Service, The Guardian presenta la biografía del enigmático director de orquesta Carlos Kleiber (Corresponding with Carlos: A Biography of Carlos Kleiber, de Charles Barber), quien fuera elegido en una encuesta de la BBC como el más grande director del siglo XX, por encima de Bernstein, Abbado y von Karajan (el link a la encuesta se encuentra en el artículo). Nacido en Berlín, hijo del también director Erich Kleiber, su familia emigró a la Argentina para escapar de los nazis. Carlos debutó en Montevideo como director. Trabajaba hasta el agotamiento en las partituras y no concedía entrevistas: un perfeccionista que no quiso dejar huella. Escuchar a Duke Ellington le dio la clave para interpretar la Obertura Coriolano de Beethoven. El artículo (comienza así: “hay mitos musicales... y Carlos Kleiber”) también proporciona numerosos enlaces a videos y grabaciones, así como a la única entrevista que concedió en toda su vida, en alemán.
Ante el próximo estreno en Broadway de La muerte de un viajante, de Arthur Miller, dirigida por Mike Nichols y protagonizada por Philip Seymour Hoffman, Charles Isherwood entrega un ensayo sobre sobre la pieza y su significación hoy en día en The New York Times. La historia del vendedor Willy Lohman, que tras años de trabajo queda en la calle, y sólo ve el fracaso cuando se mira al espejo, es recontada hoy tras la crisis de las hipotecas subprime. Precisamente, pagar una hipoteca es uno de los puntos de giro en la trama. Desde el estreno de la pieza en 1949, dirigida por Elia Kazan, la costumbre de medir el valor de un hombre por el dinero que gana se ha acentuado, y la desesperación de Willy Loman por “gustarle” a los demás (a pesar de la realidad, persiste en vivir la ilusión de que logrará el éxito) encuentra correspondencia en la proliferación de las redes sociales. La Gran Depresión de los años 30 fue un evento determinante en la juventud de Miller, así como la Gran Recesión de hoy ha dejado a numerosas familias en la ruina.
Isherwood no puede evitar destacar un detalle revelador: el coste de la entrada, superior a los 100 dólares, enajena al grueso de la clase media que es retratada en la pieza. Además, da una hermosa muestra de lo que puede hacer el periodismo en la era de Internet: en una página interactiva, entrevista a Joe Nocera, columnista de negocios del mismo diario y le informa que en 1949, tras ver la pieza, el dueño de una tienda por departamentos prohibió que despidieran a nadie por razones de edad. Nocera le recuerda que en los años 50 y 60 se suponía que a cambio de la lealtad, las compañías aseguraban el lugar de trabajo, pero que eso es imposible hoy, cuando el valor de una acción aumenta cada vez que la empresa despide gente. También entrevista al propio Nichols, quien vio la puesta original de Kazan, y cuenta que recurrieron a la escenografía original de Jo Mielziner, mezcla de realismo y abstracción, porque sólo así se podía manejar la dimensión de desvarío de Lohman, pues en cierta forma la pieza transcurre en su cabeza. Finalmente, trata el tema de si Lohman es un héroe trágico o sólo un perdedor patético. Miller creía, y con razón, que sí era un héroe trágico, a pesar de ser un hombre común. La pieza, así habría dicho, trataba “en realidad de la mortalidad y lo que dejamos en este mundo”. 
Se invita a los lectores a participar en la discusión; hasta ahora hay 320 comentarios, casi todos interesantes y de buen nivel, y muchos son respondidos. También pueden hacerse por twitter. El estreno es el 25 de marzo. 

jueves, 8 de marzo de 2012

¿Quién quiere presidentes?


La Vie des Idées: abolir la elección presidencial universal y directa
Der Spiegel: abolir la Presidencia de la República.
The Atlantic: James Fallows sobre el primer período de Obama.
El Boomeran(g): Jorge Volpi y el otoño de Chávez

La Vie des Idées tiene también su versión en inglés: Books and Ideas. Arnaud Le Pillouer aboga en una entrevista por la abolición de la elección presidencial. El video es la versión muy resumida del artículo que Le Pillouer y Pierre Brunet entregaran en 2011 (aquí en francés, y aquí en inglés). En Francia, la revolución suplantó al monarca absoluto por una asamblea despótica. La Tercera República reemplazó al emperador por un parlamento con autoridad absoluta. Hoy, la situación se revierte: el parlamento omnipotente de la Cuarta República ha sido desplazado por el presidente de la Quinta. El problema básico sería su elección por sufragio directo universal. Dicha elección socava la credibilidad en las instituciones. No es democrática, pues al centrarse en una persona, el pueblo no elige las políticas que desea, todo lo contrario de lo que sucede en las elecciones parlamentarias, que giran alrededor de partidos con programas. Desestabiliza las instituciones, pues la legitimidad “nacional” que deriva el presidente se contrapone a la “local” de los diputados, por lo que él sería el único “representante” de la Nación; como tal concentra excesivos poderes y tanto el legislativo como la misma judicatura se le subordinarían de facto. Proponen adoptar un sistema parlamentario.
Algo como en Alemania. Sólo que aquí el cargo de presidente es más bien protocolar. Con la renuncia de Christian Wulff, tras el escándalo por haber usado en su provecho posiciones de poder, ya hay quienes proponen abolirlo. En Der Spiegel (aquí en alemán; aquí en inglés), es lo que plantea el periodista René Pfister, en un artículo de corte polémico, más que académico. El cargo de Presidente Federal habría tenido la función de satisfacer el deseo general de una “razón” suprapartidaria y neutral. Sin embargo, se ha revelado superfluo, sin contenido. La contradicción inherente a esta figura habría sido descrita por el ex presidente Roman Herzog: “Puesto que yo, como Presidente, casi no me encuentro autorizado a decidir nada, ni siquiera es posible que se me responsabilice si alguien pone en práctica con fuerza de ley proposiciones mías. Por otra parte siempre puedo, cuando no se hace lo que yo propongo, señalar que hubiera sido mejor si se me hubiese escuchado”.    
En The Atlantic, James Fallows explora la interrogante de si Barack Obama será considerado en el futuro un maestro del ajedrez político o sólo un peón a merced de fuerzas superiores. Fallows, quien fuera parte del equipo de Jimmy Carter y conoce como el que más el funcionamiento de Washington DC, logra recoger abundantes impresiones sobre Obama, y establece comparaciones con presidentes anteriores, siempre acompañadas de ejemplos, explicando cómo evolucionaron hacia lo que hoy se piensa de ellos. El Presidente está en el centro de un sistema que lo trata como un emperador-dios. Pero ninguno es apto para sus funciones, porque las habilidades necesarias, innatas o adquiridas, son demasiadas. Ni siquiera Franklin Delano Roosevelt era FDR al principio. Sin embargo, todos evolucionan durante su mandato. Obama no tenía experiencia ejecutiva, y su desempeño como senador fue de apenas un año, con lo que ni siquiera tuvo tiempo de crear una red de colaboradores. Se le critica su distancia emocional de todo salvo un puñado de antiguos consejeros y amigos confiables. Pero Fallows plantea que Truman estaba menos preparado aún que Obama para los desafíos que le tocó enfrentar. Un asesor le habría confiado que en el sistema bipartidista americano, el “presidente debe ante todo aceptar la fatalidad de que la cooperación es inalcanzable” y que debe prepararse para la obstrucción y el bloqueo en el Congreso. Fallows cree, a pesar de todo, que hay una buena probabilidad de que Obama, de ser reelecto, acabe siendo el presidente que esperaban quienes votaron por él.
Aunque ya tiene más de 60 mil “likes” en Facebook, igual es pertinente mencionar el escrito de Jorge Volpi en El Boomeran(g). En el cumpleaños de García Márquez, recurre a la analogía con El Otoño del Patriarca, novela de dictadores, para imaginar al presidente de Venezuela en su hospital de Cuba, con un cáncer que es un secreto militar, sólo, sintiéndose prisionero, temiendo que no haya nadie que continúe su obra revolucionaria, temiendo más a los suyos que a sus enemigos. Aspiró a suceder a Fidel Castro como el maestro del tablero. Pero barrunta acaso no ser más que un peón.   Piensa (aún) que la historia lo absolverá.

martes, 6 de marzo de 2012

El cuento completo


The Guardian: los hermanos Grimm sólo contaron la mitad
Transit: Rusia: ¿Sociedad sin ciudadanos?

500 nuevos cuentos de hadas han sido develados en Regensburg, Alemania, tras 150 años de anonimato en un archivo, según reseña The Guardian. Se trata de recopilaciones hechas por Franz Xaver von Schönwerth, contemporáneo de los hermanos Grimm, que pasó décadas interrogando a la gente por los caminos. Siendo historiador, no intentó ennoblecer los relatos, más crudos y salvajes (en el sentido de silvestres) que en la confección de los Grimm. Por ejemplo: una princesa escapa de una bruja transformándose en un estanque. La bruja se la bebe, pero la princesa la abre en canal con un cuchillo desde adentro y logra salir. Jakob Grimm le habría dicho al rey Maximiliano II de Baviera que sólo Schönwerth sería capaz de seguir el trabajo de él y su hermano. El hallazgo es producto del trabajo de la curadora cultural del Alto Palatinado, Erika Eichenseer. The Guardian  también publica uno de los cuentos: La princesa de los nabos.   
El número 42 de la revista austríaca Transit está dedicado a la actualidad rusa; Eurozine publica varios artículos en inglés. Para Samuel Greene, la des-institucionalización del país hace mayor la necesidad de certeza, o seguridad, por lo que los grupos dibujan fronteras más fuertes entre sí. El apetito por el riesgo disminuye catastróficamente. Los rusos entonces, más que pasivos, se han vuelto agresivamente inmovilistas. En medio de la incertidumbre, las estrategias exitosas son pocas y singulares, nadie abandona el relativo confort del que goza. El cambio es una amenaza. La “maldición de los recursos” amortigua el divorcio de mutuo acuerdo entre sociedad y gobierno, luego de siete décadas de convivencia íntima. El espacio público se vuelve el espacio de la fricción entre grupos cristalizados (la privatización de los “commons"). En esta fragmentación los individuos tienen que responder a las exigencias, no de una, sino de varias organizaciones sociales. La devaluación de lo común es espectacular y se retroalimenta, porque las estrategias de cada quien son idénticas (en su individualismo) pero se amenazan mutuamente (en su rechazo a lo común). La política es un juego de depredación.
Si bien hay especificidades propias de cada región, el ensayo revela sorprendentes e interesantes coincidencias con los países de América Latina; tal vez en mayor medida con aquellos que muestran rasgos neo-autoritarios.      

sábado, 3 de marzo de 2012

La sombra estadística


El País. Jaques Bérès: el infierno de Homs no tiene paralelo.
Foreign Policy: cómo la estadística devela crímenes de lesa humanidad.
New York Review of Books: por qué en Sichuan hay más disidentes

En El País, el cirujano Jacques Bérès, que viene de estar en Homs, asegura no haber presenciado nunca un nivel de crueldad similar al del régimen de Assad. La situación de Homs tal vez sólo pueda compararse a Grozny. Las tropas entran a los hospitales y ejecutan a los heridos.
La ciudad ha sido abandonada por las fuerzas rebeldes, dejando unos 4 mil civiles en el barrio de Baba Amr, el enclave de la revuelta. Desalojados o muertos los periodistas, sin acceso aún la Cruz Roja y la Media Luna Roja, sin rebeldes armados, la población está a merced de los vencedores. No hay testigos en la sombra.
Cuando se trata de evaluar las proporciones de violaciones de derechos humanos, muertes provocadas por dictaduras, represiones, conflictos civiles y bélicos, cada parte involucrada maneja sus cifras y niega las demás. Además, por definición, en guerras y dictaduras es difícil, sino imposible, recolectar data al respecto. Foreign Policy presenta a Patrick Ball, quien encontró la forma estadística de superar estos obstáculos. Porque incluso poseer buena data, no significa saber lo que está sucediendo en el mundo real. Puede haber mil testimonios en smartphones, pero gran número de violaciones a los derechos humanos sucede en la oscuridad y no se contabiliza. En Guatemala, Perú, o la ex Yugoslavia, la metodología de Ball demostró los crímenes y la lógica subyacente. Siempre por métodos estadísticos. Para él, es de extrema importancia colocar las cifras en la luz correcta: las personas hoy en día necesitan, mucho, números para todo. Y no les importa de dónde los sacan.  
Una estadística demuestra que en la provincia de Sichuan hay mayor porcentaje de disidentes que en cualquier otra parte de China. Ran Yunfei explica a The New York Review of Books que es por la proliferación de “casas de té” (cafés, en Occidente) en los que la gente se junta a hablar de todo (hay carteles prohibiendo discutir sobre política, pero nadie les hace caso), y la cultura paoge, asociaciones de tipo mafioso que  acaban regulando la vida social y determinan cierta independencia del poder central. En China, los intelectuales necesitan aprender a argumentar; sus discusiones llegan muy rápido al insulto. A pesar de haber sido detenido por sus opiniones, Yunfei trabaja en una revista oficial; si renuncia, le siguen depositando el sueldo y le dicen que sigue siendo parte del sistema: algo digno de Kafka. Un número más.

jueves, 1 de marzo de 2012

Es contigo


La Regle du Jeu demanda la intervención inmediata en Siria.
Haaretz: Israel tiene que tomar partido por el pueblo sirio
El País: reportaje del novelista Jonathan Littell desde Homs.

La Regle du Jeu se dedica en pleno a Siria y nos dice: las proporciones son monstruosas. El primer artículo, de Bernard Schalscha, demanda la intervención inmediata, titulando: “los sirios son masacrados, y Vd. ¿lo deja suceder?” Indignado, no ya con los gobiernos, sino con el siempre impoluto ciudadano común (Vd.), escribe: “¿Cómo? ¿No lo sabe usted? ¿No ha leído los reportajes de los periodistas en el lugar, sí, esos periodistas que para informarle a Usted arriesgan ser muertos? ¿Gilles Jacquier, Marie Colvin, Rémi Ochlik han muerto entonces para nada? ¿No ha visto los videos grabados por todos esos sirios que quieren mostrárselos a Usted, a pesar de correr el riesgo de ser asesinados, como lo fue Rami al-Sayed?” Es imperioso ayudar a los sirios ya, incluso con armas. Pone como ejemplo al médico de 71 años Jacques Bérès, fundador de Médicos sin Fronteras, que viajó clandestinamente a Homs, para atender a la gente. No intervenir (al contrario de intervenir) provocaría, según Schalscha, una guerra civil.
Gideon Levy está en el consejo editorial de Haaretz y seguramente pautó la publicación del reportaje de Jonathan Littell sobre Siria. En su columna se pregunta, cómo es posible leer ese reporte del horror en Israel sin hacer nada. El vecinderio está en llamas, al otro lado, gente sedienta de libertad se inmola, y en Israel ni siquiera intentan hacer algo. Recuerda la lamentable frase de Menachem Begin respecto a la guerra entre Irak e Irak: le deseó éxito a ambos. Reconoce que cualquier intervención israelí sería interpretada como parte de sus propios intereses, y podrían unir al pueblo sirio en su contra. Rusia y China están a favor de la carnicería, pero Israel no está en condiciones de predicar moral a nadie. Sin embargo, el pueblo que no podrá olvidar nunca la inacción mundial ante el Holocausto no puede quedarse de brazos cruzados.
El novelista franco-estadounidense Jonathan Littell entró clandestino a Homs, para Le Monde. El País reproduce su reportaje, en cinco entregas del 14 al 18 de febrero. Le explican que la revuelta es popular y los partidos y grupos intentan subirse a ella. Consigue una ciudad asediada, en la que francotiradores disparan a todo lo que se mueve, y la carnicería no se detiene ni ante los niños. Familias son degolladas enteras en sus casas; los heridos, torturados en el hospital militar de la ciudad. Littell: "En Homs, cada smartphone es un museo de los horrores". Los rebeldes del Ejército de Liberación Sirio están llenos de desertores del ejército oficial, e incluso reciben cooperación de oficiales aún activos. Dicen intentar mantener el enfrentamiento fuera de líneas sectarias, pero uno de ellos advierte: si no los ayudan, proclamarán la yihad, para que vengan muyahidines de todo el mundo. Necesitan zonas de exclusión aérea, porque muchos soldados temen amotinarse debido al temor a la fuerza aérea, que no ha sido utilizada todavía por Assad. Si se lograra esto, el régimen colapsaría.   

martes, 28 de febrero de 2012

Denles medallas


Wired: grupo clandestino restaura los túneles de París.
The Paris Review: Wings, la primera y hasta anteayer última película muda ganadora del Oscar
Welt Online: la Gestapo tras Willy Brandt

Foto tomada de Wired
Wired entrega una fantástica historia de Jon Lackman. En París, unos adolescentes bajan a los túneles, entran al sótano del ministerio del interior, y sustraen los mapas de la extensa red subterránea de la ciudad. Eso fue hace treinta años. Hoy son el colectivo UX –de Urban eXperiment-, una red de células con diversas especializaciones: cartografía, infiltración, restauración, construcción de túneles…que restauran sitios antiguos, o hacen festivales de cine ocultos bajo la Cinémathèque Française, o exposiciones de réplicas de cuadros robados. Su trabajo es secreto, pero a veces se filtra, sin querer, al exterior. Luego de restaurar el antiguo reloj del siglo XIX del Panthéon, que no funcionaba desde 1960, (el corazón detenido de Francia, escribe el autor), informaron al director, quien por toda respuesta los demandó. No sólo eso, sino que hizo “sabotear” el reloj para volverlo a restaurar, sin éxito. También perdió la demanda, pues no existe en Francia el delito de “arreglar relojes antiguos”. Y UX sigue entrando por las noches sin que seguridad lo note.
The Paris Review recuerda que el premio Oscar nunca tuvo la intención de ser imparcial. Según su creador, Louis B. Mayer, la “mejor forma de lidiar con cineastas era darles medallas…si les daba tragos y premios se matarían por hacer lo que yo quisiera. Fue por eso que se creó el Premio de la Academia”. La primera película ganadora fue Wings, una super-producción sobre aviadores en la Primera Guerra Mundial, y es muda como The Artist. Su director, William Wellman, era toda una apuesta: de muchacho robaba carros, y tenía problemas en la escuela, se hizo deportista, luego fue actor en Boston, Douglas Fairbanks lo instó a ir a Hollywood con él, pero prefirió pelear en la guerra para poder pilotar. Bebía en exceso, era problemático y lo despedían constantemente. El perfeccionismo que mostró en Wings, produjo tomas aéreas de extraordinario realismo, en las que los pilotos, operadores de cámara y directores, eran los mismos actores. Fue el lanzamiento de la carrera de Wellman, así como la de Gary Cooper. Wings desapareció del radar. Este año regresa, completamente restaurada, en bluray.
Welt Online revela que el antiguo canciller alemán Willy Brandt fue fichado y perseguido por la Gestapo, bajo el mando de Bruno Sattler, encargado de las izquierdas no comunistas. Las entradas en dos cartillas indican que le seguían la pista en el exilio noruego y luego en Estocolmo. El joven socialdemócrata estuvo incluso bastante cerca de ser detenido: enrolado en el ejército noruego, fue prisionero de los mismos alemanes tras la invasión de ese país, pero no se dieron cuenta. La segunda cartilla detalla que Willy Brandt es el “nombre de guerra” de Herbert Frahm. Al caer Hitler, los archivos pasaron a la Stasi, al parecer, inadvertidos. Recién fueron encontradas en la investigación para la próxima Exposición Permanente en la Fundación Canciller Willy Brandt. Se inaugura el próximo 19 de Junio en Berlín.   

sábado, 25 de febrero de 2012

Al-Bayt


El Puercoespín: Jon Lee Anderson reporta desde Siria
The New Yorker: Jon Lee Anderson en chat con los lectores. Recuerdos de Marie Colvin y Anthony Shadid.
CNN: Marie Colvin desde Homs
The Sunday Times: la última nota de Marie Colvin
Paris Match: en recuerdo de Remi Ochlik
The British Journal of Photography: homenaje a Remi Ochlik
YouTube – canal: syriapioneer Rami al-Sayed video blogger
Washington Post: Shadid sobre Irak
New York Times: extracto de las memorias de Shadid. Propuesta para parar la masacre en Siria

En El Puercoespín, Jon Lee Anderson presenta un amplio y completo reportaje sobre la compleja realidad en Siria. De forma ágil proporciona el contexto de lo que sucede, e hilvana la gran geopolítica con los destinos individuales en el país dominado por la familia Assad desde 1963. Al morir el padre, Hafez, y asumir su hijo Bashar, algunos creyeron sus promesas de apertura, pero nada cambió. En marzo del año pasado, un grupo de niños de una escuela fue sorprendido en la ciudad de Deraa pintarrajeando graffitis en contra del régimen. Fueron detenidos y torturados. El evento desencadenó el levantamiento en Siria. Anderson tiene escenas memorables, como la del abogado que se detiene en plena calle a gritarle a los periodistas y los delegados de la Liga Árabe, que vayan a Homs a ver la masacre, y es rodeado de pronto por una multitud agentes de civil que salen de todas partes. El país está a punto de ser arrastrado a la violencia sectaria. Muchos dicen que ya es una guerra civil. El acceso al original de The New Yorker pueder ser comprado aquí e incluye el corriente número en su totalidad (aquí el índice). El trabajo de Anderson es imprescindible para entender la situación. Ayer viernes sostuvo un chat con los lectores de The New Yorker.
En la misma revista David Remnick evoca a Marie Colvin y cuenta lo que sintió al ver en la noche, por CNN, a Anderson Cooper pidiendo a la audiencia ver morir a Adnan, un niño de dos años herido durante un bombardeo en Homs, Siria. La abuela, que justamente ayudaba en el lazareto atendiendo heridos, rompe en llanto al descubrir a su nieto agonizando. El padre, con la cabeza vendada, abraza el pequeño cuerpo sin vida, con infinita, triste ternura. Y pregunta: ¿a quién le ha hecho daño mi niño? Luego, CNN habló con la corresponsal de The Sunday Times, Marie Colvin, que se encontraba en el lugar. Remnick, quien conoció a Colvin hace diez años en la Ribera Occidental, no puede librarse de la imagen del niño, ni de la reportera con un parche en lugar del ojo que perdió en Sri Lanka. Al levantarse la mañana siguiente, apenas unas horas después, ya Marie Colvin (56) y el fotógrafo francés Remi Ochlik (28), habían muerto bajo otro bombardeo del gobierno de Bashar al Assad, esta vez sobre el improvisado centro de prensa que ocupaban.
Colvin había entrado clandestinamente a Siria, en motocicleta. Su última nota para el Sunday Times comienza en Homs desde “el sótano de las viudas” en el barrio de Baba Amr, cercado por las fuerzas del gobierno: son las viudas de hombres que mueren asesinados por francotiradores mientras buscan pan para sus familias; sólo tienen arroz, té y atún enlatado que saquearon de un supermercado. No quedan edificios sin boquetes, la nieve se mete por las ventanas sin vidrios. 28 mil personas sitiadas y sometidas a bombardeos discrecionales. El Ejército Libre de Siria lucha con Kalashnikovs contra aviones y misiles. Está compuesto por desertores del ejército regular de Assad, que miente al decir que ataca a terroristas: en realidad, están bombardeando una población que muere de frío y de hambre. La nota termina preguntándose qué sucede con Asma, la esposa de Assad, nacida y criada en Londres, antigua banquera de inversión, cuya familia es de Homs.
Las imágenes en Internet son devastadoras. Los bombardeos a discreción: cuerpos desmembrados, un niño sin la mitad del rostro, una niña con un hueco en la espalda, pies, cabezas, una pierna con media cadera, regados en la calle. En medio del caos, a veces, unos dedos señalan al niño sin rostro mientras personas hablan a cámara: parecen hacer más énfasis en el mensaje de las imágenes al mundo exterior, que en la realidad. Es el material bruto de los periodistas ciudadanos. Rami al-Sayed fue uno de ellos, o simplemente alguien que no tuvo otra opción que luchar, una cámara en la mano. También fue asesinado esta semana por los bombardeos. Murió en medio de una toma. Antes, escribió: “Baba Amr enfrenta el genocidio en este momento. Nunca les perdonaré su silencio”. Su canal de YouTube es syriapioneer. Tenía 26 años; su hija Maryam, 18 meses. El material es impactante.
En Paris Match, Alfred de Montesquiou recuerda a Remi Ochlik, con quien estaba trabajando en Siria, en Zabadani, cerca de Damasco. Habían salido de Siria, pasando solos las nevadas montañas, llegado al Líbano agotados y congelados, cuando la revista les ordenó no regresar, debido al peligro que corrían. Pero Ochlik pensaba que sus fotos no daban cuenta de la tragedia. Regresó clandestinamente a Homs, al centro de prensa improvisado donde estaba Marie Colvin. El British Journal of Photography también le rinde homenaje, citando el artículo de Montesquiou.
Aquí, el homenaje a Colvin y Ochlik en Homs en YouTube.
El periodista estadounidense Anthony Shadid, de ascendencia libanesa, falleció también esta semana, de un ataque de asma al intentar salir de Siria clandestinamente. También en The New Yorker, Dexter Filkins recuerda cómo lo conoció, y lo que hacía de él un reportero fuera de serie. Fue en Irak, y toda la prensa extranjera estaba como loca dando vueltas por Bagdad tratando de entender el caos. Pero Shadid se fue a un pueblo, a contar la historia de Sabah Kerbul, acusado de ser informante de los norteamericanos, y su padre, que tuvo que asesinarlo para proteger a la familia. La nota formó parte de la cobertura de Irak hecha por Shadid que le valió un premio Pulitzer.
The New York Times publica un extracto póstumo de sus memorias. Shadid encontró la casa de su bisabuelo en el Líbano, todavía en pié a pesar de las guerras, y logró recuperarla. Cuando escapó de la muerte en Libia, no hubo otro lugar al que quisiera ir para estar con su familia. Se paró al lado de dos olivos: existen desde que su abuela se despidió del sitio. Imaginó a su hija llegando. En ese momento, dice, encontró al-bayt, la casa: lo que imaginamos.  

P.S.: el New York Times presenta la propuesta de Anne-Marie Slaughter para parar la masacre en Siria. Es atrevida y difícil, pero tal vez, la única solución posible. Pide establecer zonas de “no-homicidio”, buscando una intervención defensiva, y fomentando la deserción del ejército oficial sirio.

Notificación


El Café de Pascal está trabajando en un post algo más largo y complicado que lo usual, sobre Siria. Pide disculpas por no poder salir a las 6:00 GMT del sábado. Lo hará en el transcurso de las próximas 24 horas.

jueves, 23 de febrero de 2012

La parte por el todo


Alma Guillermoprieto: El Salvador, país condenado por la violencia.
El Mundo Economía y Negocios: Ibsen Martínez sobre las cárceles en América Latina
New York Times: Nina Menkes: estallido del alma en trance.

El Boomeran(g) presenta en PDF un artículo aparecido en Claves de Razón Práctica, escrito por Alma Guillermoprieto, que regresa a El Salvador luego de treinta años y no reconoce nada. La autopista que hoy lleva del aeropuerto a la ciudad no deja entrever la antigua carretera, en cuyo borde se descubrieron los cuerpos de cuatro religiosas asesinadas y violadas durante la guerra civil. Tras la apariencia próspera, sin embargo, se muestra sin mayor disimulo la realidad violenta del país, encarnada ahora en las bandas llamadas maras, secuela de aquel conflicto armado. Un país destrozado en su infraestructura, con miles de campesinos desplazados engrosando los barrios pobres y los gobiernos de la derechista ARENA sin mostrar mayor preocupación por los pobres, necesitaba para incendiarse sólo la chispa provista por los hijos de los refugiados salvadoreños en Los Ángeles, que importaron la cultura gangsteril de la ciudad. Forman parte de una red trasnacional del crimen, en la que se mezclan las drogas, el secuestro y el tráfico de personas. Guillermoprieto encuentra una policía sobrepasada; producto del acuerdo de paz, que comprometió a la inclusión de miembros de ambas partes del conflicto, bajo supervisión de la ONU, nadie está de su lado, en parte por su intento en mantenerse neutral. El original puede verse en The New York Review of Books.
En El Mundo de Venezuela, Ibsen Martínez comenta las recientes tragedias carcelarias en Honduras y México como parte de un fenómeno endémico en América Latina. Un anuario de los incidentes en Venezuela formaría un grueso volumen, pero sin lectores, pues un rasgo de la deshumanización de la sociedad es la indiferencia que provocan estos reportes. La corrupción del sistema judicial sería una manifestación de nuestra disfuncional modernidad, estatista y clientelar, y tener que pagar por un proceso menos injusto sería el origen de las masacres carcelarias. La arbitrariedad y el retardo procesal crearían poderosos incentivos a la corrupción, actuando desde los edificios de tribunales hasta las celdas.
Martínez implica que las cárceles, a la vez que ser realidades aparte, conscientemente ignoradas por el mundo exterior, son una metáfora de este, y que si se quiere saber cómo es una sociedad basta ver su realidad carcelaria. Coincide -en esto- con el artículo de Christopher Glazek en N+1, que se refiere a la situación en EEUU, comentado anteriormente en este blog.
Al igual que el 1,5% de la población de El Salvador que forma parte o está vinculada a las maras, es una expresión de su sociedad.
El New York Times reseña la retrospectiva de la cineasta Nina Menkes en el UCLA Film & Television Archive de Los Angeles y en Anthology Film Archives, en Nueva York. Las películas de Menkes, si no biográficas, son “intensamente personales” y parecen “emanar directamente de su psique”. Una outsider tanto de la vanguardia, como del cine experimental, sin “maestros ni seguidores”, su obra está partida en dos: las películas hechas con su hermana Tinka como actriz, y las que le siguieron luego de una pausa de diez años. “Me gusta la idea de conjurar películas, más que dirigirlas o escribirlas”, sostiene. Pero no tienen nada de esotérico, “derivan su poder visceral de la elegancia y el rigor formal”, a pesar de que Menkes opera la cámara ella misma, siguiendo la máxima de Cartier-Bresson, de que hacer una fotografía es “colocar la cabeza, el ojo y el corazón sobre el mismo eje”.
El tráiler de Phantom Love ilustra muy bien la reseña. La levitación al final tiene un giro que la aparta de lo típico.