domingo, 22 de abril de 2012
Marilyn Monroe LRB
El Café de Pascal pide disculpas: no se había colocado el link al artículo sobre Marilyn Monroe de Jacqueline Rose en LRB. El error ha sido corregido.
La chica que leía
London Review of Books. Jacqueline Rose: Marilyn Monroe, una mente hermosa.
En la London Review of Books, Jacqueline Rose se pregunta: ¿qué encubría
la belleza de Marilyn Monroe? “Como si la mujer”, se responde, “cuya sexualidad
debía ser redención de los horrores de la historia –la mujer de la que se
pretende repare una nación que está emergiendo de una guerra y que ya quiere
olvidarla- le debiera a su país una muerte. América estaba negando su propio
dolor. ¿Quién pagó el precio?” Pero la imagen –o proyección de imagen, en sentido
psicológico tanto como técnico- ocultaba también a una persona que declaró a
Life, en su última entrevista: “yo fui criada de forma distinta al niño
promedio americano, porque el niño promedio americano es criado esperando que
sea feliz”. El periodista Bill Weatherby intentó ignorarla en Reno, mientras
filmaba The Misfits, y ella le dijo: “He
visto que habla con todos menos conmigo”. Pero no estaba coqueteando. “Vd ha
estado viendo a los famosos”, siguió, “ahora debería ver a los desconocidos, a
los que tratan de llegar…Vaya a Schwab’s”, la conocida farmacia-fuente de soda de
Los Angeles frecuentada por aspirantes. Weatherby regresó horrorizado de la
adicción, el fracaso, la pobreza y la miseria que vió allí desplegadas. Cuando el Mocambo de Los Angeles se resistió a
contratar a una cantante negra llamada Ella Fitzgerald, Monroe llamó al dueño y
ofreció tomar una mesa al frente cada noche si lo hacía. “La reciente
publicación de los fragmentos escritos por Monroe, sus poemas, diarios y
anotaciones nos dá la oportunidad de mirar en la mente de una mujer que se
suponía no tenía ninguna”, escribe Rose. Revelan a una gran lectora, de
variados intereses, y sorprenden por la implacable energía mental con la que Monroe
se confrontaba a sí misma. En realidad, tanteaba en lo no dicho, en un terror
más allá del miedo:
“I love the river – never unmoored
by anything
it’s quiet now
And the silence is alone
except for the thunderous rumbling of things
unknown
distant drums very present
but for the piercing of screams
and the whispers of things
sharp sounds and then suddenly hushed
to moans beyond sadness – terror beyond fear.”
Al principio, el artículo de
Jacqueline Rose parece querer atar juntas cosas demasiado distantes. Pero
pasajes como el de la segregación racial en una reunión de ciegos (¿cómo se
segregan, si no se ven?), o la explicación de por qué Monroe arma una rabieta en la filmación de The Misfits
(con toda razón y sin otro recurso) son inmejorables. Al final, merece una
segunda lectura.
En la misma página, el artículo puede escucharse como charla por el podcast.
Fragments: Poems, Intimate Notes, Letters by Marilyn Monroe
viernes, 20 de abril de 2012
101: La vida en números, o el miedo del portero
New York Review of Books: la biografía de George F. Kennan ganadora
del premio Pulitzer
Piauí: Curt Meyer-Clason, el traductor de América Latina. Mil
goles. Miles de muertos.
¿Cómo explicar una vida? ¿Cuál es
su sentido? En The New York Review of
Books, Frank Costigliola comentó en diciembre de 2011
la biografía ganadora del Pulitzer escrita por John Lewis Gaddis, George F. Kennan: an American Life. Costigliola es el editor de los
diarios de Kennan, a los que Gaddis tuvo acceso pleno para escribir su biografía.
Fallecido a los 101 años en 2005, Kennan articuló la política de “contención”
frente a la Unión Soviética en el famoso Long
Telegram de 1946 (fuente:Wikipedia-George Washington University). Pero más
que artífice de la Guerra Fría su posición se movió en su negación de la
alternativa entre apaciguamiento o guerra. Lo cual lo llevó a oponerse a la
guerra en Vietnam y la invasión a Irak en 2003. La descripción de Gaddis
resulta aplanada, desatendiendo la compleja personalidad de Kennan; enfatiza lo
convencional y soslaya rasgos muy
peculiares de la misma, que determinaron su pensamiento. En el año 2000, Kennan
anotó en su diario que Gaddis “no tenía idea de lo que realmente estaba en
juego” en la “larga batalla que estaba librando…contra la casi total
militarización de la política occidental hacia Rusia”. Según Costigliola,
comparado con su biografía, Kennan era más “irreverente como estudiante, más
profundamente identificado con la cultura rusa como diplomático principiante,
más ambivalente respecto a su matrimonio, más alienado de la vida americana,
más inclinado al acuerdo y más torturado por las limitaciones de la edad”. Sostiene
sin embargo, que la prosa de Gaddis es vívida y elegante; el libro, absorbente;
y que si bien Kennan atraerá a otros biógrafos, nadie podrá igualar la
investigación aquí desplegada.
El fútbol, Pelé y sus mil goles, destacan
en la revista Piauí. Bernardo
Esteves intenta
una aproximacíon a Curt Meyer-Clason, fallecido a los 101 años en enero y
quien, en su correspondencia con Guimarães Rosa para traducir al alemán su
novela Grande Sertão: Veredas,
expresó la dificultad del trabajo: “¿ha visto Vd. alguna vez a un
centrodelantero alemán hacer una bicicleta? Si yo osase intentar las mismas
bicicletas y quiebres lingüísticos, y las mismas piruetas sintácticas de Rosa
caería de trasero en el suelo”. Llegado a Brasil en 1936 como comerciante de
algodón, Meyer-Clason fue detenido en 1942 por espiar para los nazis. Habiendo
confesado, según dijo, bajo tortura, negó toda su vida haber espiado alguna
vez. Fue preso en el Instituto Penal Cândido Mendes, en Ilha Grande, donde un
compañero de cárcel lo introdujo a la literatura. En 2001 declaró: “En vez de
morir en Europa, entre millones de jovenes de múltiples generaciones…mi destino
me dio la gracia de aprender y estudiar en la libre paz de esa isla favorecida”.
Priscila Ferreira Perazzo, en su libro O
Perigo Alemão e a Repressão Policial no Estado Novo estudió su prontuario,
sin saber quién era y no recibió respuesta a su carta enviada. La obra de
Meyer-Clason es tal vez el mayor puente de la literatura brasileña y
latinoamericana hacia el público de habla alemana. Su espectro fue amplísimo: de
Lezama Lima a Borges, de Guimaraes Rosa a Clarice Lispector. Más de 100
traducciones arrojan, según el artículo, una media anual que supera a la de
Pelé (0,94) en goles por partido. Bernardo Esteves ilustra con buenos ejemplos el
ingrato trabajo de traducción al que Meyer-Clason dedicó su vida.
Kelly Cristina Spinelli narra
el gol mil de Pelé, anotado un miércoles de noviembre de 1969, en un
partido entre el Vasco da Gama y el Santos. El portero era el argentino Edgardo
Andrada: “fue un gol de penalti, de difícil defensa. Andrada honró el
sobrenombre de “gato” dado por sus coterráneos: escogió la esquina correcta,
saltó con agilidad y el balón llegó a resbalar por la punta de sus dedos. Pero
no lo suficiente como para impedirle seguir rumbo a la red. Pelé anotaba en aquél
instante su milésimo gol. La imagen muestra a Andrada golpeando la grama con
rabia, mientras el camisa 10 del Santos besaba el balón en el fondo del gol,
rodeado ya por decenas de periodistas”. Años después, Andrada renunció a su
trabajo en el equipo Rosario Central para asumir una defensa mucho más grave: la
acusación de haber participado en la muerte de dos opositores a la dictadura militar
argentina que mató a miles de personas. Se presentó al tribunal en Santa Fé
otro miércoles de noviembre, en 2011. El portero dice ser inocente.
martes, 17 de abril de 2012
Nuevas y viejas fracturas
El País: España: contradiccionario de la historia oficial
Politique Autrement: Christophe Guilluy: la división empieza más allá del Banlieu
La Real Academia de la Historia
de España ha publicado un Diccionario Biográfico
Español, acusado de ser, en buena medida, franquista y falto de rigor. En El País, Jorge M. Reverte reseña
el libro que como respuesta edita el historiador Ángel Viñas: En el combate por la historia. La República,
la Guerra Civil, el franquismo, que define de una vez en el título los tres
períodos alrededor de los cuales se ha hecho tan penoso el consenso. 50 ensayos
de 34 especialistas compendian el “estado del arte” de la historiografía al
respecto. Su intención es ser un “contradiccionario”, desarmar versiones pro
franquistas o poco rigurosas, como serían las del ex izquierdista Pío Mora o
César Vidal, y marcar los límites que no pueden traspasarse so pena de incurrir
en franquismo, con lo que -sostiene Reverte-, entraríamos en terrenos de la
censura. El prólogo de Viñas y los dos capítulos finales, a cargo del mismo y de
Reig Tapia, “destilan” una “arrogancia insultante”, que desvirtúa la intención
de los otros trabajos. Tres asuntos problemáticos encuentra Reverte: la
necesidad de poner a Franco “como el más sanguinario de los dictadores”;
insistir en que la represión republicana habría sido obra de “descontrolados”; y
la idea de que Franco quería una guerra larga para matar más y mejor, cuando la
documentación demuestra que la guerra fue larga porque la República le plantó
cara.
En Politique Autrement, Christophe Guilluy desmonta con Les nouvelles fractures de la société
française la idea (extendida entre sociólogos e intelectuales) de que la
brecha social y cultural transcurre en Francia entre las clases medias
plenamente integradas en las ciudades y las minorías de inmigrantes de los banlieues. Su enfoque evita la oposición
campo-ciudad y se asienta sobre la idea de “geografía social”. Con la
revolución industrial, la Francia obrera sucedió a la rural; los barrios
obreros, los barrios burgueses, las zonas industriales, todo estuvo ligado a la
emergencia de la clase obrera. Después de la Segunda Guerra Mundial aparece
otra geografía social, la de los Trente
Glorieuses, la expansión de la clase media de asalariados y funcionarios
que se distribuyen en los suburbios. Desde los años ochenta, los disturbios en
los banlieues de minorías étnicas
fijaron la atención sobre una nueva de geografía de “ghettos”, hasta el punto
de que cuando se habla de “barrios populares” se piensa en ellos. Pero se
perdió de vista el verdadero fenómeno. La desindustrialización sucede primero
de las ciudades a las zonas periurbanas y rurales, antes de proseguir al
extranjero. La metrópoli queda así conformada por clases medias globalizadas,
profesionales, altamente calificadas, y la nueva inmigración extra-europea. En
los suburbios, zonas periurbanas y rurales quedan varadas las clases populares
que son los verdaderos perdedores de la globalización: 55% de la población activa.
Su demografía no es decreciente, sino que va en aumento. Sus miembros típicos no
son jubilados en la pobreza; son la pareja joven con hijos en situación precaria.
Es la Francia mayoritaria, la del “no” –y la que votaría por Marine Le Pen. La
división en Francia tiene lugar más allá del banlieu. Artículos como el de The Economist (France´s Future: A country in
denial), deberían ser contrastados con trabajos como el de Guilluy.
sábado, 31 de marzo de 2012
Vediamoci a Cadaqués
![]() |
| Copyright: Lisbeth Salas |
¿Por qué pensar en la muerte?
The Guardian: Mohsin Hamid sobre Tabucchi, las reglas de la
ficción, y Sostiene Pereira
Letras Libres: Vila-Matas, Tabucchi y los recuerdos inventados.
Lo mejor de la Web no siempre está en los medios (grandes o alternativos) públicos. Luis Córdova, periodista latinoamericano,
publicó en su muro de Facebook, breve, sin esfuerzo, y con espíritu: “Se
murió en su Lisboa el escritor italiano Antonio Tabucchi... Agarro un libro
inolvidable, marcador para tantos de nosotros, y de inmediato los ojos leen:
"...Y él, Pereira, reflexionaba sobre la muerte. En aquel hermoso día de
verano, con aquella brisa atlántica que acariciaba las copas de los árboles, y un
sol resplandeciente, y con una ciudad que refulgía, que literalmente refulgía
bajo su ventana, y un azul, un azul nunca visto, sostiene Pereira, de una
nitidez que casi hería los ojos, él se puso a pensar en la muerte. ¿Por qué?
Eso a Pereira le resulta imposible decirlo...".
En The Guardian, pero del año pasado, el novelista Mohsin Hamid relee
Sostiene Pereira, libro que
devoró en una tarde y una noche en un hotel de San Francisco, y se pregunta
cómo ha podido esta novela, literaria como la que más, resultar “a thrilling
page-turner”. La respuesta estaría en su forma: su brevedad es el contrapeso de
su tema. Hamid sostiene que Sostiene
Pereira se mueve rápida sobre el formato corto. Pero lo más impactante es
el uso del testimonial: “La novela no es una narrativa tradicional en tercera
persona, en la cual Pereira es, él mismo, un personaje meramente. Tampoco es
una narrativa tradicional en primera persona, en la cual Pereira nos cuenta su
historia. En cambio, tenemos un testimonio en el que Pereira testifica la
relación de sus actos, transcrita por otra persona”. A través de la forma
testimonial el lector se convierte en detective. Hamid sostiene: “las lecciones
que Pereira enseña sobre cómo funciona la ficción tienen el poder de
transformar. Sin duda cambiaron a este escritor. Sin Pereira mi segunda novela
no hubiera sido escrita como lo fue. Por eso, y por el placer que Sostiene Pereira me ha proporcionado
repetidamente, estoy profundamente agradecido”.
En Letras Libres del 2003, Enrique Vila-Matas le da un par
de vueltas de tuerca a lo explicado por Hamid, en su artículo Los Tabucchi. Asegura tener un recuerdo
de los cinco años, en el que conoció a Antonio Tabucchi, entonces un niño de
diez, al que todas las tardes le gritaba cosas por encima de la tapia, durante
las vacaciones de verano, sin saber por supuesto que sería después Antonio
Tabucchi. Vila-Matas dice que su madre dice que él, Vila-Matas, siempre inventa
los recuerdos. Incluso escribió un libro de recuerdos inventados, en el que
inventa recuerdos del escritor Tabucchi, entre otras cosas. Pero cuando leyó el
libro, su madre le dijo: tal vez el Tabucchi ese sea el niño de al lado, el de
los Tabucchi. Al conocerse finalmente, ambos escritores deciden que su recuerdo
debe parecer inventado…y la mejor forma es contando la verdad. Como haciendo
valer (pero como niños, no como adultos) lo que el niño de cinco años le
gritaba al de diez, al otro lado de la tapia, aquél verano, real o inventado, en
Cadaqués: “Antonio, los adultos son estúpidos”.
Labels:
Antonio Tabucchi,
dictadura,
Italia,
Letras Libres,
Lisboa,
Luis Cordova,
Mohsin_Hamid,
Portugal,
recuerdo inventado,
Salazar,
Sostiene Pereira,
Vila-Matas
martes, 27 de marzo de 2012
Notificación
El Café de Pascal no podrá ser actualizado, como es costumbre, este martes 27 de febrero.
sábado, 24 de marzo de 2012
El cuerpo desaparece
The New York Review of
Books: la victoria
final de Tony Judt
The Paris Review: entrevista con Robert Silvers
Piauí: la desaparición de Barbara Follet
En The New York Review of Books, Jennifer Homans reseña
el proceso de creación del libro Thinking
the Twentieth Century, de su fallecido esposo, el historiador y ensayista británico
Tony Judt, quien murió en 2010 víctima de esclerosis lateral amiotrófica. Prisionero
de su cuerpo, Judt trabajó enfebrecido en esta historia del pensamiento del
siglo pasado, partiendo de conversaciones con Timothy Snyder. Perdió el control
sobre sus miembros a velocidad pasmosa, la conciencia de muerte derivando en urgencia
porque lo único cierto era el futuro, la muerte. Eso influyó en su visión de lo
político y lo hizo más radical, en el sentido que le confiere Homans: (el
libro) “vierte décadas de pensamiento y conocimiento, y días de enfermedad, en
el idealismo de toda una vida. Es un idealismo que en esas circunstancias podía
ser mantenido solo por una mente ferozmente disciplinada, y a gran costo
personal. No quiero decir con esto que Tony creyera en una sociedad ideal. Su
único idealismo era la seriedad en el debate público”. Para Judt esta es una era
del miedo, y la explotación del mismo con fines políticos, como sucedió con el
11 de septiembre, es el mayor abuso ético.
The Paris Review presenta una
entrevista realizada en Shakespeare & Co con Robert Silvers, quien
fuera editor de la revista en los años
50, y luego editor-fundador de The New
York Review of Books. Mientras trabajaba en Harper’s, Silvers publicó un artículo de Elisabeth Hardwick que trataba
la decadencia de la reseña literaria, calificándola de gris, anodina, y pobre
en lo literario. El artículo provocó cierto revuelo. Pero una nueva revista de
libros no conseguiría anunciantes, se dijo. Entonces la New York Times Book Review tuvo que pararse por una huelga de
tipógrafos en el periódico que duró tres meses. Las editoriales no sabían qué
hacer, los libros se editaban y no había dónde publicitarlos. Era el momento de
salir; el primer número vendió 100 mil ejemplares. Más que reseñas, se trataba
de ensayos sobre los libros, provocadores e interesantes, hechos por los
mejores escritores del momento. Durante las guerras de Vietnam e Iraq, la
revista estuvo a contracorriente de la opinión prevaleciente. Dio la noticia de
los memorandos de Downing Street.
La revista Piauí entrega
la historia de Barbara Follet, niña prodigio de la literatura
norteamericana. Su padre fue su mentor; la máquina de escribir, su compañero
ideal, permitiéndole desencadenar sus pensamientos sin aún poseer la
coordinación necesaria para manejar el lápiz. The House Without Windows, la historia de una niña que se aventura
y desaparece en el bosque, se publica cuando tiene 12 años y la aclamación es
general. Se enrola en un barco maderero y luego escribe The Voyage of the Norman D, confirmando al público que ya no era
una niña, sino una autora. En esa plenitud, su padre destruye el idilio familiar
(así lo percibía ella) y se marcha con una mujer más joven. Comienzan las
penurias para Bárbara y su madre. A los 16 años, trabaja como mecanógrafa y
taquígrafa en Nueva York: sus sueños “están muriendo bajo las aceradas
jabalinas y flechas de un mundo de Tiempo y Dinero”. Escribe su novela Lost Island, sobre una pareja arrastrada
a una isla desierta; al ser rescatados, la mujer no quiere regresar. Barbara se
casa con un amante de la naturaleza, Nickerson Rogers, quien se enamora de otra.
Luego de una pelea, a los 26 años de edad, Barbara desapareció para siempre. Ninfa
del bosque, abandonada por los dos hombres en quienes confió. Sus manuscritos son
la lectura más triste de toda la literatura americana. El artículo
original puede leerse íntegro en Lapham’s
Quarterly, con el título: Vanishing Act.
jueves, 22 de marzo de 2012
Sí se puede
Le Monde: autistas contra los lobbies
The Wall Street
Journal: la
orquesta sin director
Letras Libres: novela póstuma de Félix Romeo
Le Monde: Artemisia Gentileschi, la mujer pintor
![]() |
| Artemisia Gentileschi: Judith y Holofernes. Museo di Capodimonte. Tomado de Open Book Publishers con licencia de CC |
En Le Monde, Gabriel Bernot, miembro de la asociación Spectre Autistique, escribe
que fue diagnosticado con autismo como adulto porque nadie se preocupó de su
condición cuando niño, salvo alguna curiosidad por haber pronunciado su primera
palabra recién a los cuatro años. Asistiendo al colegio “de incógnito”, acabó
logrando estudios superiores, como muchos otros al igual que él. Sus casos
abrirían la posibilidad a un futuro similar para la casi totalidad de los niños
autistas, si no fuera por la exclusión de que son objeto por parte de
autoridades y gremios. Los lobbies se dividen en pro-psicoanálisis, que
describirían sus logros como la “desolación característica del vació interior de
la psicosis”, y anti-psicoanálisis, según el cual sufren de una “malformación
cerebral”. Se juntan en un punto: la necesidad de tratamiento. Para Bernot,
sería la “cubierta de un humanismo condescendiente”.
The Wall Street Journal presenta
a The Orpheus Chamber Orchestra,
con una peculiar característica: no tiene conductor. El complicado proceso de
creación es explicado por dos veteranos integrantes (en realidad, usan un “director”
para cada pieza). Las cuerdas tienen que dar la entrada a otras secciones y
aprenden a considerar la pequeña demora de los vientos en producir sonido. Las presentaciones
son eléctricas, de concentración acumulada. “Escuchar se hace intenso porque
siempre estás tratando de imaginar lo que va a pasar”, por ejemplo un solo particularmente hermoso, o
el líder de una sección tomándose su tiempo con alguna frase. O saltándose una página
completa.
Letras Libres publica
el inicio de la novela Noche de los
enamorados, de Félix Romeo, quien falleció en octubre pasado, no sin antes
entregar su obra, que saldrá en estos días publicada por Mondadori. El extracto
es contado en primera persona por una especie de detective o periodista en la
escena de un crimen: el asesinato de una
mujer. En su prosa, el poeta que fuera Romeo hace versos de las notas que va
tomando el narrador:
Por ejemplo:
“Tiene los ojos cerrados.
Su asesino se los ha cerrado.
Quizá.
Cerrar los ojos de la víctima es señal de conocimiento entre el verdugo
y la víctima.
La evidencia de que el verdugo se niega a considerarse culpable.
La prohibición que impone el verdugo a la víctima.
No me sigas mirando”.
Y por otra parte:
“Es raro que la madre de María Isabel, en una época en la que las
mujeres no pueden ni siquiera abrir una cartilla de ahorros sin el permiso de
su marido, sea quien gestione esos negocios, que tenga un coche, un taxi o una
furgoneta para mercancías o una ambulancia o un autobús de pasajeros, que
mantenga un puesto en un mercadillo.
Es raro, pero qué no es raro”.
Le Monde presenta
una serie de pinturas de Artemisia Gentileschi, pintora de la Roma barroca
del siglo XVII, una época en la que no se suponía que las mujeres pudieran
pintar. La muestra tiene lugar en el Musée Maillol de París, hasta el 15 de
junio.
martes, 20 de marzo de 2012
Taxonomía y barroco
Revista Ñ: Beatriz Sarlo y el barroco de Monsiváis.
El Faro, El Puercoespín: En El Salvador los muertos se negocian
Sampsonia Way: el presidente sin rostro
En la Revista Ñ, Beatriz Sarlo evoca
a Carlos Mosiváis con motivo de la publicación de una Antología esencial por la editorial Mardulce. Alejado del populismo
cultural, los textos de Monsiváis, “antiesencialista y libertario”, no proclamaban
la redención de lo “bajo” que se transmuta en lo verdadero y desaloja a lo “alto”.
El drama y su parodia se desarrollarían para él en la superficie, su
sensibilidad a las contorsiones de la forma captó el barroco mexicano. La
cultura contemporánea vive de efectos, de la presentación espectacular de algo.
“Si algo le queda al nacionalismo es su condición pop”, escribió en uno de los
ensayos. Lo más personal de Monsiváis no sería la argumentación sino la capacidad
para percibir y clasificar. “Dicho así, parece sencillo”, sostiene Sarlo. “Sin
embargo, Monsiváis clasifica una masa gigantesca y escribe su “fisiología”: la
cultura popular, la cultura industrial, el pop, la literatura, los usos y
costumbres. Cada elemento de la infinita taxonomía lleva su calificación
descriptiva en una especie de síntesis vertiginosa”. Barroco.
El gobierno de El Salvador pacta
con las pandillas. El reportaje, realizado por el periódico digital El Faro, de ese país, le llevó a recibir
serias amenazas, como
informa El Puercoespín. En el trabajo de El Faro, un pandillero en libertad
recibe la orden por celular de correr la voz y aguantar la marcha de
asesinatos. Pronto se revela que se trataría de un acuerdo entre el Ministerio
de Justicia y Seguridad, cuyo titular habría prometido en noviembre reducir en
un 30% los asesinatos anuales, y los jefes de las pandillas, que habrían sido
trasladados de la prisión de máxima seguridad de Zacatecoluca y obtendrían
beneficios económicos para sus familiares.
La caricaturista venezolana Rayma
Suprani irá mañana a denunciar ante la Fiscalía de ese país el acoso que ha recibido
a través de redes sociales, luego de ser acusada en un programa de la televisora
del gobierno, VTV, de ““propagar odio”, de “racista”, “clasista” y un “ejemplo
del tratamiento denigrante al que la oligarquía y el imperialismo someten al
pueblo”. En Sampsonia Way, Suprani explica
en una entrevista cómo es trabajar en un país donde quien irrespete al presidente
puede ser condenado hasta a 30 meses de cárcel (para quien quiera seguir el
link que allí se ofrece: art. 148 del Código Penal) y “lo que prima es la idea
militar de obedecer órdenes y evitar la diversidad de pensamiento”.
viernes, 16 de marzo de 2012
Corazón de las tinieblas
Los Angeles Review of Books: Gente que come gente
Letras Libres: Timothy Snyder: Auschwitz es solo una introducción
al Holocausto.
En Los
Angeles Review of Books, Steven Shapin reseña
An Intellectual History of Cannibalism,
del filósofo rumano Catalin Avramescu, y escribe: “Eating people
is wrong. But why?” El caníbal es hoy una figura marginal, vinculada a
crímenes tortuosos, pero en otras épocas tuvo bastante importancia en la
discusión de sistemas morales y políticos. Avramescu lo rescata de los márgenes
patológicos y explica cómo fue a dar allí luego de su significancia para
duraderas tradiciones de pensamiento. Por ejemplo, la justificación del poder
soberano: si el ser humano es cruel por naturaleza, entonces hace falta un
Estado poderoso, pero si es bondadoso, es difícil justificarlo. El primer caso,
se emparenta con Thomas Hobbes, el segundo con Rousseau, que creía que el
hombre había sido vegetariano. La base de la argumentación podía darse de dos
formas: referirse a un estado natural que nadie había conocido –o decir que se
encuentra en el Nuevo Mundo. No por nada, la palabra “caníbal” deriva de “caribe”.
Pero en la discusión sobre la antropofagia entre los indígenas americanos, sostiene
Shapin, los académicos se han comido vivos durante años. El canibalismo significó
además un serio problema para la doctrina cristiana de la resurrección de la
carne. Y el escepticismo de la Ilustración respecto a la misma, fue tal vez una
señal temprana de la muerte Dios y la pérdida de importancia del caníbal. El
libro da cuenta de esta evolución.
La incertidumbre europea motiva a
Timothy Snyder para llamar
la atención en Letras Libres sobre
la historia reciente de asesinatos en masa y las distorsiones de la historiografía.
Auschwitz y el Gulag han servido para disimular la verdadera magnitud de la
catástrofe provocada por dos estados totalitarios: la Alemania nazi y la Unión
Soviética. En 1943 y 44 se registran las mayores matanzas de judíos europeos
occidentales, pero a finales de 1942, ya había muerto dos tercios de los judíos
que serían asesinados durante la guerra. Y los muertos por disparos fueron
incluso más que los de las cámaras de gas. Según Snyder “Auschwitz es solo una
introducción al Holocausto. El Holocausto es solo un indicio de las metas de
Hitler”. Auschwitz estaba en el Reich alemán y el Gulag en Siberia; el lugar de
la verdadera catástrofe quedó relegado al olvido: Europa Oriental, Polonia,
Ucrania, Bielorrusia. Más del setenta por ciento de las víctimas del holocausto
fueron judíos no occidentales. Los nazis pensaban implantar un Plan de Hambre
en la Unión Soviética que eliminaría unas 30 millones de personas en
Bielorrusia y el norte de Rusia, como parte del Generalplan Ost que acabaría en
total con 50 millones de personas. Stalin usó el hambre deliberadamente para
matar 3 millones de ucranianos. El Gran Terror sobre la capa intelectual fue
apenas una fracción del que cayó sobre los campesinos, asesinados por razones
políticas. La formulación de Snyder es que “si Europa fue, como dijera Mark
Mazower, un continente oscuro, Ucrania y Bielorrusia fueron el corazón de las
tinieblas”. Aquí, el
link al original en The New York
Review of Books. Viene con un mapa de los sitios de la muerte.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


