martes, 27 de marzo de 2012
Notificación
El Café de Pascal no podrá ser actualizado, como es costumbre, este martes 27 de febrero.
sábado, 24 de marzo de 2012
El cuerpo desaparece
The New York Review of
Books: la victoria
final de Tony Judt
The Paris Review: entrevista con Robert Silvers
Piauí: la desaparición de Barbara Follet
En The New York Review of Books, Jennifer Homans reseña
el proceso de creación del libro Thinking
the Twentieth Century, de su fallecido esposo, el historiador y ensayista británico
Tony Judt, quien murió en 2010 víctima de esclerosis lateral amiotrófica. Prisionero
de su cuerpo, Judt trabajó enfebrecido en esta historia del pensamiento del
siglo pasado, partiendo de conversaciones con Timothy Snyder. Perdió el control
sobre sus miembros a velocidad pasmosa, la conciencia de muerte derivando en urgencia
porque lo único cierto era el futuro, la muerte. Eso influyó en su visión de lo
político y lo hizo más radical, en el sentido que le confiere Homans: (el
libro) “vierte décadas de pensamiento y conocimiento, y días de enfermedad, en
el idealismo de toda una vida. Es un idealismo que en esas circunstancias podía
ser mantenido solo por una mente ferozmente disciplinada, y a gran costo
personal. No quiero decir con esto que Tony creyera en una sociedad ideal. Su
único idealismo era la seriedad en el debate público”. Para Judt esta es una era
del miedo, y la explotación del mismo con fines políticos, como sucedió con el
11 de septiembre, es el mayor abuso ético.
The Paris Review presenta una
entrevista realizada en Shakespeare & Co con Robert Silvers, quien
fuera editor de la revista en los años
50, y luego editor-fundador de The New
York Review of Books. Mientras trabajaba en Harper’s, Silvers publicó un artículo de Elisabeth Hardwick que trataba
la decadencia de la reseña literaria, calificándola de gris, anodina, y pobre
en lo literario. El artículo provocó cierto revuelo. Pero una nueva revista de
libros no conseguiría anunciantes, se dijo. Entonces la New York Times Book Review tuvo que pararse por una huelga de
tipógrafos en el periódico que duró tres meses. Las editoriales no sabían qué
hacer, los libros se editaban y no había dónde publicitarlos. Era el momento de
salir; el primer número vendió 100 mil ejemplares. Más que reseñas, se trataba
de ensayos sobre los libros, provocadores e interesantes, hechos por los
mejores escritores del momento. Durante las guerras de Vietnam e Iraq, la
revista estuvo a contracorriente de la opinión prevaleciente. Dio la noticia de
los memorandos de Downing Street.
La revista Piauí entrega
la historia de Barbara Follet, niña prodigio de la literatura
norteamericana. Su padre fue su mentor; la máquina de escribir, su compañero
ideal, permitiéndole desencadenar sus pensamientos sin aún poseer la
coordinación necesaria para manejar el lápiz. The House Without Windows, la historia de una niña que se aventura
y desaparece en el bosque, se publica cuando tiene 12 años y la aclamación es
general. Se enrola en un barco maderero y luego escribe The Voyage of the Norman D, confirmando al público que ya no era
una niña, sino una autora. En esa plenitud, su padre destruye el idilio familiar
(así lo percibía ella) y se marcha con una mujer más joven. Comienzan las
penurias para Bárbara y su madre. A los 16 años, trabaja como mecanógrafa y
taquígrafa en Nueva York: sus sueños “están muriendo bajo las aceradas
jabalinas y flechas de un mundo de Tiempo y Dinero”. Escribe su novela Lost Island, sobre una pareja arrastrada
a una isla desierta; al ser rescatados, la mujer no quiere regresar. Barbara se
casa con un amante de la naturaleza, Nickerson Rogers, quien se enamora de otra.
Luego de una pelea, a los 26 años de edad, Barbara desapareció para siempre. Ninfa
del bosque, abandonada por los dos hombres en quienes confió. Sus manuscritos son
la lectura más triste de toda la literatura americana. El artículo
original puede leerse íntegro en Lapham’s
Quarterly, con el título: Vanishing Act.
jueves, 22 de marzo de 2012
Sí se puede
Le Monde: autistas contra los lobbies
The Wall Street
Journal: la
orquesta sin director
Letras Libres: novela póstuma de Félix Romeo
Le Monde: Artemisia Gentileschi, la mujer pintor
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| Artemisia Gentileschi: Judith y Holofernes. Museo di Capodimonte. Tomado de Open Book Publishers con licencia de CC |
En Le Monde, Gabriel Bernot, miembro de la asociación Spectre Autistique, escribe
que fue diagnosticado con autismo como adulto porque nadie se preocupó de su
condición cuando niño, salvo alguna curiosidad por haber pronunciado su primera
palabra recién a los cuatro años. Asistiendo al colegio “de incógnito”, acabó
logrando estudios superiores, como muchos otros al igual que él. Sus casos
abrirían la posibilidad a un futuro similar para la casi totalidad de los niños
autistas, si no fuera por la exclusión de que son objeto por parte de
autoridades y gremios. Los lobbies se dividen en pro-psicoanálisis, que
describirían sus logros como la “desolación característica del vació interior de
la psicosis”, y anti-psicoanálisis, según el cual sufren de una “malformación
cerebral”. Se juntan en un punto: la necesidad de tratamiento. Para Bernot,
sería la “cubierta de un humanismo condescendiente”.
The Wall Street Journal presenta
a The Orpheus Chamber Orchestra,
con una peculiar característica: no tiene conductor. El complicado proceso de
creación es explicado por dos veteranos integrantes (en realidad, usan un “director”
para cada pieza). Las cuerdas tienen que dar la entrada a otras secciones y
aprenden a considerar la pequeña demora de los vientos en producir sonido. Las presentaciones
son eléctricas, de concentración acumulada. “Escuchar se hace intenso porque
siempre estás tratando de imaginar lo que va a pasar”, por ejemplo un solo particularmente hermoso, o
el líder de una sección tomándose su tiempo con alguna frase. O saltándose una página
completa.
Letras Libres publica
el inicio de la novela Noche de los
enamorados, de Félix Romeo, quien falleció en octubre pasado, no sin antes
entregar su obra, que saldrá en estos días publicada por Mondadori. El extracto
es contado en primera persona por una especie de detective o periodista en la
escena de un crimen: el asesinato de una
mujer. En su prosa, el poeta que fuera Romeo hace versos de las notas que va
tomando el narrador:
Por ejemplo:
“Tiene los ojos cerrados.
Su asesino se los ha cerrado.
Quizá.
Cerrar los ojos de la víctima es señal de conocimiento entre el verdugo
y la víctima.
La evidencia de que el verdugo se niega a considerarse culpable.
La prohibición que impone el verdugo a la víctima.
No me sigas mirando”.
Y por otra parte:
“Es raro que la madre de María Isabel, en una época en la que las
mujeres no pueden ni siquiera abrir una cartilla de ahorros sin el permiso de
su marido, sea quien gestione esos negocios, que tenga un coche, un taxi o una
furgoneta para mercancías o una ambulancia o un autobús de pasajeros, que
mantenga un puesto en un mercadillo.
Es raro, pero qué no es raro”.
Le Monde presenta
una serie de pinturas de Artemisia Gentileschi, pintora de la Roma barroca
del siglo XVII, una época en la que no se suponía que las mujeres pudieran
pintar. La muestra tiene lugar en el Musée Maillol de París, hasta el 15 de
junio.
martes, 20 de marzo de 2012
Taxonomía y barroco
Revista Ñ: Beatriz Sarlo y el barroco de Monsiváis.
El Faro, El Puercoespín: En El Salvador los muertos se negocian
Sampsonia Way: el presidente sin rostro
En la Revista Ñ, Beatriz Sarlo evoca
a Carlos Mosiváis con motivo de la publicación de una Antología esencial por la editorial Mardulce. Alejado del populismo
cultural, los textos de Monsiváis, “antiesencialista y libertario”, no proclamaban
la redención de lo “bajo” que se transmuta en lo verdadero y desaloja a lo “alto”.
El drama y su parodia se desarrollarían para él en la superficie, su
sensibilidad a las contorsiones de la forma captó el barroco mexicano. La
cultura contemporánea vive de efectos, de la presentación espectacular de algo.
“Si algo le queda al nacionalismo es su condición pop”, escribió en uno de los
ensayos. Lo más personal de Monsiváis no sería la argumentación sino la capacidad
para percibir y clasificar. “Dicho así, parece sencillo”, sostiene Sarlo. “Sin
embargo, Monsiváis clasifica una masa gigantesca y escribe su “fisiología”: la
cultura popular, la cultura industrial, el pop, la literatura, los usos y
costumbres. Cada elemento de la infinita taxonomía lleva su calificación
descriptiva en una especie de síntesis vertiginosa”. Barroco.
El gobierno de El Salvador pacta
con las pandillas. El reportaje, realizado por el periódico digital El Faro, de ese país, le llevó a recibir
serias amenazas, como
informa El Puercoespín. En el trabajo de El Faro, un pandillero en libertad
recibe la orden por celular de correr la voz y aguantar la marcha de
asesinatos. Pronto se revela que se trataría de un acuerdo entre el Ministerio
de Justicia y Seguridad, cuyo titular habría prometido en noviembre reducir en
un 30% los asesinatos anuales, y los jefes de las pandillas, que habrían sido
trasladados de la prisión de máxima seguridad de Zacatecoluca y obtendrían
beneficios económicos para sus familiares.
La caricaturista venezolana Rayma
Suprani irá mañana a denunciar ante la Fiscalía de ese país el acoso que ha recibido
a través de redes sociales, luego de ser acusada en un programa de la televisora
del gobierno, VTV, de ““propagar odio”, de “racista”, “clasista” y un “ejemplo
del tratamiento denigrante al que la oligarquía y el imperialismo someten al
pueblo”. En Sampsonia Way, Suprani explica
en una entrevista cómo es trabajar en un país donde quien irrespete al presidente
puede ser condenado hasta a 30 meses de cárcel (para quien quiera seguir el
link que allí se ofrece: art. 148 del Código Penal) y “lo que prima es la idea
militar de obedecer órdenes y evitar la diversidad de pensamiento”.
viernes, 16 de marzo de 2012
Corazón de las tinieblas
Los Angeles Review of Books: Gente que come gente
Letras Libres: Timothy Snyder: Auschwitz es solo una introducción
al Holocausto.
En Los
Angeles Review of Books, Steven Shapin reseña
An Intellectual History of Cannibalism,
del filósofo rumano Catalin Avramescu, y escribe: “Eating people
is wrong. But why?” El caníbal es hoy una figura marginal, vinculada a
crímenes tortuosos, pero en otras épocas tuvo bastante importancia en la
discusión de sistemas morales y políticos. Avramescu lo rescata de los márgenes
patológicos y explica cómo fue a dar allí luego de su significancia para
duraderas tradiciones de pensamiento. Por ejemplo, la justificación del poder
soberano: si el ser humano es cruel por naturaleza, entonces hace falta un
Estado poderoso, pero si es bondadoso, es difícil justificarlo. El primer caso,
se emparenta con Thomas Hobbes, el segundo con Rousseau, que creía que el
hombre había sido vegetariano. La base de la argumentación podía darse de dos
formas: referirse a un estado natural que nadie había conocido –o decir que se
encuentra en el Nuevo Mundo. No por nada, la palabra “caníbal” deriva de “caribe”.
Pero en la discusión sobre la antropofagia entre los indígenas americanos, sostiene
Shapin, los académicos se han comido vivos durante años. El canibalismo significó
además un serio problema para la doctrina cristiana de la resurrección de la
carne. Y el escepticismo de la Ilustración respecto a la misma, fue tal vez una
señal temprana de la muerte Dios y la pérdida de importancia del caníbal. El
libro da cuenta de esta evolución.
La incertidumbre europea motiva a
Timothy Snyder para llamar
la atención en Letras Libres sobre
la historia reciente de asesinatos en masa y las distorsiones de la historiografía.
Auschwitz y el Gulag han servido para disimular la verdadera magnitud de la
catástrofe provocada por dos estados totalitarios: la Alemania nazi y la Unión
Soviética. En 1943 y 44 se registran las mayores matanzas de judíos europeos
occidentales, pero a finales de 1942, ya había muerto dos tercios de los judíos
que serían asesinados durante la guerra. Y los muertos por disparos fueron
incluso más que los de las cámaras de gas. Según Snyder “Auschwitz es solo una
introducción al Holocausto. El Holocausto es solo un indicio de las metas de
Hitler”. Auschwitz estaba en el Reich alemán y el Gulag en Siberia; el lugar de
la verdadera catástrofe quedó relegado al olvido: Europa Oriental, Polonia,
Ucrania, Bielorrusia. Más del setenta por ciento de las víctimas del holocausto
fueron judíos no occidentales. Los nazis pensaban implantar un Plan de Hambre
en la Unión Soviética que eliminaría unas 30 millones de personas en
Bielorrusia y el norte de Rusia, como parte del Generalplan Ost que acabaría en
total con 50 millones de personas. Stalin usó el hambre deliberadamente para
matar 3 millones de ucranianos. El Gran Terror sobre la capa intelectual fue
apenas una fracción del que cayó sobre los campesinos, asesinados por razones
políticas. La formulación de Snyder es que “si Europa fue, como dijera Mark
Mazower, un continente oscuro, Ucrania y Bielorrusia fueron el corazón de las
tinieblas”. Aquí, el
link al original en The New York
Review of Books. Viene con un mapa de los sitios de la muerte.
martes, 13 de marzo de 2012
Nada es lo que parece
Frankfurter Allgemeine
Zeitung: Daniel Kehlmann
reseña A Summer of Drowning, de John
Burnside. Entrevista con Cindy Sherman
Guernica: Jamenei prohibirá la bomba iraní.
Daniel Kehlmann (La medición del mundo) reseña
para la Franfurter Allgemeine
Zeitung la novela A Summer of
Drowning, de John Burnside. La obra
es el complemento, o el reverso, de su novela anterior, Glister. Aquí, la historia realista de un niño solitario en una ciudad
industrial, esconde un cuadro teológico del infierno; en la otra, una historia
de espantos en una isla bucólica, con una serie de muertes que provienen de una
huldra, espíritu maligno con forma de mujer pero en cuya espalda se encuentra
una fisura en el tejido del mundo, es en realidad el exacto psicograma de una
niña inteligente y sola. La pericia de Burnside produce al final cuatro
historias que son en realidad cuatro lecturas distintas del mismo libro. Según
Kehlmann, sería sólo una muestra de virtuosismo si no tuviera como centro la
relación de la niña con una madre fría y sin afecto. Ambas novelas muestran la
misma fuerza creadora en su lenguaje. Burnside viene de la poesía, sus
descripciones de la naturaleza serían de las mejores que puedan encontrarse en
la literatura actual.
El periódico entrevista
también a Cindy Sherman, que acaba de publicar un catálogo con sus trabajos
de estudiante (naif y serios al mismo tiempo, de estudiante en fin, dice la
fotógrafo). Sherman sostiene que posa ella misma en sus fotos para poder
trabajar sola y controlar todo el proceso. Se considera más artista a secas que
fotógrafo, y cuando empezó, el video, el performance y el trabajo con el propio
cuerpo habría sido una forma femenina de distanciarse del ámbito masculino de
la pintura, aunque los dos nombres que da como influencia son hombres: Vito
Acconci y Chris Burden. Las figuras que encarna en sus fotografías no son
autobiográficas ni tampoco fantasías, lo que busca es hacerse invisible. (El
texto es relativamente legible con el traductor de Google).
En Guernica, Juan Cole escribe
sobre la derrota de Ahmadinejad en las elecciones iraníes, y el triunfo de
los seguidores del Ayatollah Alí Jamenei. Piensa que este resultado influirá en
el desarrollo del programa nuclear iraní, porque Jamenei ha declarado en repetidas
ocasiones a lo largo del tiempo que fabricar bombas nucleares es un grave
pecado. Cole sostiene que los medios no reportan esto, ni tampoco que según Jamenei,
Irán no perseguiría una política de “golpear primero”. El triunfo de los radicales
clericales (pero Ahmadinejad es también un radical, sólo que civil) impondría
otra política nuclear. Además de demostrar que el poder de Ahmadinejad es poco
y va disminuyendo. (Jamenei dictó una fatwa
prohibiendo el desarrollo de armas nucleares, pero Cole no lo menciona).
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sábado, 10 de marzo de 2012
Dejar huella
The Guardian: Carlos Kleiber: un mito develado.
The New York Times: Arthur Miller, tras la crisis
subprime.
En el blog de Tom Service, The Guardian presenta
la biografía del enigmático director de orquesta Carlos Kleiber (Corresponding with Carlos: A Biography of
Carlos Kleiber, de Charles Barber), quien fuera elegido en una encuesta de la BBC como el más
grande director del siglo XX, por encima de Bernstein, Abbado y von Karajan (el
link a la encuesta se encuentra en el artículo). Nacido en Berlín, hijo del
también director Erich Kleiber, su familia emigró a la Argentina para escapar
de los nazis. Carlos debutó en Montevideo como director. Trabajaba hasta el
agotamiento en las partituras y no concedía entrevistas: un perfeccionista que
no quiso dejar huella. Escuchar a Duke Ellington le dio la clave para
interpretar la Obertura Coriolano de Beethoven. El artículo (comienza así: “hay
mitos musicales... y Carlos Kleiber”) también proporciona numerosos enlaces a videos
y grabaciones, así como a la única entrevista que concedió en toda su vida, en
alemán.
Ante el próximo estreno en
Broadway de La muerte de un viajante,
de Arthur Miller, dirigida por Mike Nichols y protagonizada por Philip Seymour
Hoffman, Charles Isherwood entrega un ensayo sobre sobre la pieza y su significación hoy en día en The New York Times. La historia del
vendedor Willy Lohman, que tras años de trabajo queda en la calle, y sólo ve el
fracaso cuando se mira al espejo, es recontada hoy tras la crisis de las
hipotecas subprime. Precisamente, pagar una hipoteca es uno de los puntos de
giro en la trama. Desde el estreno de la pieza en 1949, dirigida por Elia
Kazan, la costumbre de medir el valor de un hombre por el dinero que gana se ha
acentuado, y la desesperación de Willy Loman por “gustarle” a los demás (a
pesar de la realidad, persiste en vivir la ilusión de que logrará el éxito) encuentra
correspondencia en la proliferación de las redes sociales. La Gran Depresión de
los años 30 fue un evento determinante en la juventud de Miller, así como la
Gran Recesión de hoy ha dejado a numerosas familias en la ruina.
Isherwood no puede evitar destacar
un detalle revelador: el coste de la entrada, superior a los 100 dólares,
enajena al grueso de la clase media que es retratada en la pieza. Además, da
una hermosa muestra de lo que puede hacer el periodismo en la era de Internet:
en una página interactiva, entrevista a Joe Nocera, columnista de negocios del
mismo diario y le informa que en 1949, tras ver la pieza, el dueño de una
tienda por departamentos prohibió que despidieran a nadie por razones de edad.
Nocera le recuerda que en los años 50 y 60 se suponía que a cambio de la
lealtad, las compañías aseguraban el lugar de trabajo, pero que eso es
imposible hoy, cuando el valor de una acción aumenta cada vez que la empresa
despide gente. También entrevista al propio Nichols, quien vio la puesta
original de Kazan, y cuenta que recurrieron a la escenografía original de Jo
Mielziner, mezcla de realismo y abstracción, porque sólo así se podía manejar
la dimensión de desvarío de Lohman, pues en cierta forma la pieza transcurre en
su cabeza. Finalmente, trata el tema de si Lohman es un héroe trágico o sólo un
perdedor patético. Miller creía, y con razón, que sí era un héroe trágico, a
pesar de ser un hombre común. La pieza, así habría dicho, trataba “en realidad
de la mortalidad y lo que dejamos en este mundo”.
Se invita a los lectores
a participar en la discusión; hasta ahora hay 320 comentarios, casi todos
interesantes y de buen nivel, y muchos son respondidos. También pueden hacerse
por twitter. El estreno es el 25 de marzo.
jueves, 8 de marzo de 2012
¿Quién quiere presidentes?
La Vie des Idées: abolir la elección presidencial universal y
directa
Der Spiegel: abolir la Presidencia de la República.
The Atlantic: James Fallows sobre el primer período de Obama.
El Boomeran(g): Jorge Volpi y el otoño de Chávez
La Vie des Idées tiene también su versión en inglés: Books and Ideas. Arnaud Le Pillouer aboga en
una entrevista por la abolición de la elección presidencial. El video es la
versión muy resumida del artículo que Le Pillouer y Pierre Brunet entregaran en
2011 (aquí
en francés, y aquí en inglés).
En Francia, la revolución suplantó al monarca absoluto por una asamblea
despótica. La Tercera República reemplazó al emperador por un parlamento con
autoridad absoluta. Hoy, la situación se revierte: el parlamento omnipotente de
la Cuarta República ha sido desplazado por el presidente de la Quinta. El
problema básico sería su elección por sufragio directo universal. Dicha
elección socava la credibilidad en las instituciones. No es democrática, pues al
centrarse en una persona, el pueblo no elige las políticas que desea, todo lo
contrario de lo que sucede en las elecciones parlamentarias, que giran
alrededor de partidos con programas. Desestabiliza las instituciones, pues la
legitimidad “nacional” que deriva el presidente se contrapone a la “local” de
los diputados, por lo que él sería el único “representante” de la Nación; como
tal concentra excesivos poderes y tanto el legislativo como la misma judicatura
se le subordinarían de facto. Proponen adoptar un sistema parlamentario.
Algo como en Alemania. Sólo que
aquí el cargo de presidente es más bien protocolar. Con la renuncia de Christian
Wulff, tras el escándalo por haber usado en su provecho posiciones de poder, ya
hay quienes proponen abolirlo. En Der Spiegel
(aquí en alemán;
aquí
en inglés), es lo que plantea el periodista René Pfister, en un artículo de
corte polémico, más que académico. El cargo de Presidente Federal habría tenido
la función de satisfacer el deseo general de una “razón” suprapartidaria y
neutral. Sin embargo, se ha revelado superfluo, sin contenido. La contradicción
inherente a esta figura habría sido descrita por el ex presidente Roman Herzog:
“Puesto que yo, como Presidente, casi no me encuentro autorizado a decidir
nada, ni siquiera es posible que se me responsabilice si alguien pone en
práctica con fuerza de ley proposiciones mías. Por otra parte siempre puedo, cuando
no se hace lo que yo propongo, señalar que hubiera sido mejor si se me hubiese
escuchado”.
En The Atlantic, James Fallows explora
la interrogante de si Barack Obama será considerado en el futuro un maestro
del ajedrez político o sólo un peón a merced de fuerzas superiores. Fallows,
quien fuera parte del equipo de Jimmy Carter y conoce como el que más el
funcionamiento de Washington DC, logra recoger abundantes impresiones sobre
Obama, y establece comparaciones con presidentes anteriores, siempre acompañadas
de ejemplos, explicando cómo evolucionaron hacia lo que hoy se piensa de ellos.
El Presidente está en el centro de un sistema que lo trata como un
emperador-dios. Pero ninguno es apto para sus funciones, porque las habilidades
necesarias, innatas o adquiridas, son demasiadas. Ni siquiera Franklin Delano
Roosevelt era FDR al principio. Sin embargo, todos evolucionan durante su
mandato. Obama no tenía experiencia ejecutiva, y su desempeño como senador fue
de apenas un año, con lo que ni siquiera tuvo tiempo de crear una red de
colaboradores. Se le critica su distancia emocional de todo salvo un puñado de antiguos
consejeros y amigos confiables. Pero Fallows plantea que Truman estaba menos
preparado aún que Obama para los desafíos que le tocó enfrentar. Un asesor le
habría confiado que en el sistema bipartidista americano, el “presidente debe
ante todo aceptar la fatalidad de que la cooperación es inalcanzable” y que
debe prepararse para la obstrucción y el bloqueo en el Congreso. Fallows cree,
a pesar de todo, que hay una buena probabilidad de que Obama, de ser reelecto,
acabe siendo el presidente que esperaban quienes votaron por él.
Aunque ya tiene más de 60 mil “likes”
en Facebook, igual es pertinente mencionar el
escrito de Jorge Volpi en El
Boomeran(g). En el cumpleaños de García Márquez, recurre a la analogía con
El Otoño del Patriarca, novela de dictadores, para imaginar al presidente de
Venezuela en su hospital de Cuba, con un cáncer que es un secreto militar,
sólo, sintiéndose prisionero, temiendo que no haya nadie que continúe su obra
revolucionaria, temiendo más a los suyos que a sus enemigos. Aspiró a suceder a
Fidel Castro como el maestro del tablero. Pero barrunta acaso no ser más que un
peón. Piensa (aún) que la historia lo absolverá.
martes, 6 de marzo de 2012
El cuento completo
The Guardian: los hermanos Grimm sólo contaron la mitad
Transit: Rusia: ¿Sociedad sin ciudadanos?
500 nuevos cuentos de hadas han
sido develados en Regensburg, Alemania, tras 150 años de anonimato en un
archivo, según
reseña The Guardian. Se trata de
recopilaciones hechas por Franz Xaver von Schönwerth, contemporáneo de los
hermanos Grimm, que pasó décadas interrogando a la gente por los caminos. Siendo
historiador, no intentó ennoblecer los relatos, más crudos y salvajes (en el sentido
de silvestres) que en la confección de los Grimm. Por ejemplo: una princesa
escapa de una bruja transformándose en un estanque. La bruja se la bebe, pero la
princesa la abre en canal con un cuchillo desde adentro y logra salir. Jakob
Grimm le habría dicho al rey Maximiliano II de Baviera que sólo Schönwerth
sería capaz de seguir el trabajo de él y su hermano. El hallazgo es producto
del trabajo de la curadora cultural del Alto Palatinado, Erika Eichenseer. The Guardian también publica
uno de los cuentos: La princesa de
los nabos.
El número 42 de la revista
austríaca Transit está dedicado a la
actualidad rusa; Eurozine publica varios artículos en inglés. Para Samuel
Greene, la des-institucionalización del país hace mayor la necesidad de
certeza, o seguridad, por lo que los grupos dibujan fronteras más fuertes entre
sí. El apetito por el riesgo disminuye catastróficamente. Los rusos entonces,
más que pasivos, se han vuelto agresivamente inmovilistas. En medio de la incertidumbre,
las estrategias exitosas son pocas y singulares, nadie abandona el relativo
confort del que goza. El cambio es una amenaza. La “maldición de los recursos”
amortigua el divorcio de mutuo acuerdo entre sociedad y gobierno, luego de
siete décadas de convivencia íntima. El espacio público se vuelve el espacio de
la fricción entre grupos cristalizados (la privatización de los “commons"). En esta
fragmentación los individuos tienen que responder a las exigencias, no de una,
sino de varias organizaciones sociales. La devaluación de lo común es
espectacular y se retroalimenta, porque las estrategias de cada quien son
idénticas (en su individualismo) pero se amenazan mutuamente (en su rechazo a
lo común). La política es un juego de depredación.
Si bien hay especificidades
propias de cada región, el ensayo revela sorprendentes e interesantes coincidencias
con los países de América Latina; tal vez en mayor medida con aquellos que muestran
rasgos neo-autoritarios.
sábado, 3 de marzo de 2012
La sombra estadística
El País. Jaques Bérès: el infierno de Homs no tiene paralelo.
Foreign Policy: cómo la estadística devela crímenes de lesa
humanidad.
New York Review of Books: por qué en Sichuan hay más disidentes
En El País, el cirujano Jacques Bérès, que viene de estar en Homs, asegura
no haber presenciado nunca un nivel de crueldad similar al del régimen de
Assad. La situación de Homs tal vez sólo pueda compararse a Grozny. Las tropas
entran a los hospitales y ejecutan a los heridos.
La ciudad ha sido abandonada por
las fuerzas rebeldes, dejando unos 4 mil civiles en el barrio de Baba Amr, el
enclave de la revuelta. Desalojados o muertos los periodistas, sin acceso aún
la Cruz Roja y la Media Luna Roja, sin rebeldes armados, la población está a
merced de los vencedores. No hay testigos en la sombra.
Cuando se trata de evaluar las
proporciones de violaciones de derechos humanos, muertes provocadas por
dictaduras, represiones, conflictos civiles y bélicos, cada parte involucrada
maneja sus cifras y niega las demás. Además, por definición, en guerras y
dictaduras es difícil, sino imposible, recolectar data al respecto. Foreign Policy presenta
a Patrick Ball, quien encontró la forma estadística de superar estos
obstáculos. Porque incluso poseer buena data, no significa saber lo que está
sucediendo en el mundo real. Puede haber mil testimonios en smartphones, pero gran
número de violaciones a los derechos humanos sucede en la oscuridad y no se
contabiliza. En Guatemala, Perú, o la ex Yugoslavia, la metodología de Ball demostró
los crímenes y la lógica subyacente. Siempre por métodos estadísticos. Para él,
es de extrema importancia colocar las cifras en la luz correcta: las personas
hoy en día necesitan, mucho, números para todo. Y no les importa de dónde los
sacan.
Una estadística demuestra que en
la provincia de Sichuan hay mayor porcentaje de disidentes que en cualquier
otra parte de China. Ran
Yunfei explica a The New York Review
of Books que es por la proliferación de “casas de té” (cafés, en Occidente)
en los que la gente se junta a hablar de todo (hay carteles prohibiendo
discutir sobre política, pero nadie les hace caso), y la cultura paoge, asociaciones de tipo mafioso que acaban regulando la vida social y determinan cierta
independencia del poder central. En China, los intelectuales necesitan aprender
a argumentar; sus discusiones llegan muy rápido al insulto. A pesar de haber
sido detenido por sus opiniones, Yunfei trabaja en una revista oficial; si
renuncia, le siguen depositando el sueldo y le dicen que sigue siendo parte del
sistema: algo digno de Kafka. Un número más.
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