sábado, 28 de julio de 2012

Locura repetitiva, elefantes blancos


Revista Ñ: Richard Sennett y Saskia Sassen a Buenos Aires: cuando el sistema y sus críticos fracasan.
The Sydney Morning Herald: los Juegos Olímpicos, a Atenas.

Horacio Bilbao y Andrés Hax entrevistan para la Revista Ñ de Clarín, al sociólogo Richard Sennet, quien encuentra que en Europa y EEUU el orden neoliberal ha colapsado: “La idea de que el neoliberalismo, las economías del mercado, son formas de vida sostenibles es una fantasía. Es simplemente una fantasía”, sostiene. Sin embargo, no ve voluntad alguna en cambiar las cosas. La izquierda liberal, como Clinton y Obama, piensa en restaurar y hacer más humano el status quo y no se plantearían cosas más radicales, o se repensaría lo básico, como la relación entre finanzas y empleo. La izquierda radical regresa con críticas marxistas bien mecánicas y agotadas. “Hay parálisis en los dos lados”, dice. “El sistema está paralizado y sus críticos están paralizados”. Y cuando la gente entra en una situación estática, repite lo que conoce.
Tal vez por eso no sorprenda que el titular escogido sea: “Hay que perder el miedo al fracaso”, que es un consejo que da a sus alumnos. La entrevista plantea más preguntas de lo que ofrece respuestas. Aquí Ñ presenta un útil perfil de Richard Sennett.
El sociólogo norteamericano estará del 1 al 3 de agosto en Buenos Aires, junto a su esposa, la también sociólogo Saskia Sassen, invitado por la Universidad de San Martín. Ambos dictarán sendas conferencias públicas. De ser posible presenciarlas por Internet, El Café de Pascal ofrecerá los enlaces.
Para Jessica Irvine en The Sydney Morning Herald, el ganador de las Olimpíadas es el elefante blanco. Cuando visitó el sitio de los juegos de Barcelona en Motjuic, sintió a la vez la veneración que despiertan ruinas desoladas y la estupefacción indignada ante el despilfarro. “Se ha encontrado que, cuando todo ha terminado, ser anfitrión de los juegos deja pocos beneficios duraderos e involucra una enorme factura de costos de infraestructura, pagada por los contribuyentes a expensas del consumo privado, o por el gobierno a expensas de otras cosas, como fondos para el transporte público”. Construir cada cuatro años toda una nueva ciudad olímpica en una nueva parte del planeta es simplemente una locura. Lo mejor sería establecer la cita a perpetuidad en Atenas, con lo que además se crearía una actividad económica duradera para un país hoy en crisis. 

martes, 24 de julio de 2012

Marx de cabeza: menos que nada


The New York Review of Books: John Gray sobre Less Than Nothing: Hegel and the Shadow of Dialectical Materialism, y Living in the End Times, de Slavoj Žižek

En The New York Review of Books, el filósofo John Gray, de la London School of Economics, declara que el “neomarxista” Slavoj Žižek es uno de los pensadores que más ilustran las contradicciones del capitalismo actual, uno de los intelectuales públicos más famosos, y un prodigio de productividad, con más de sesenta libros publicados. La reseña que hace de dos de sus libros, sin embargo, no es positiva, si bien útil para una aproximación a su obra. Less Than Nothing: Hegel and the Shadow of Dialectical Materialism, sería una especia compendio de la obra de Žižek: mientras critica a Marx por no ser suficientemente radical en su pensamiento, alaba a Hegel por buscar una forma de pensamiento más dialéctica. El proyecto comunista habría sido utópico precisamente por no haber sido totalmente radical. En las mil y pico páginas del libro, no hay una sola que especifique la forma de comunismo que Žižek favorecería, y sería más bien una reinterpretación de Marx a través de Hegel, a través de Lacan, lo cual puede considerarse el núcleo del enfoque de Žižek. Según su lectura “lacaniana” de Hegel, en la historia no se va desplegando la “astucia de la razón” sino su impotencia, e inspirándose en Alain Badiou, Žižek extrema esta idea para rechazar el principio lógico de no-contradicción, de forma que en realidad, el sistema hegeliano sería un rechazo de la razón como se venía entendiendo entonces y establecería una “lógica paraconsistente”, en la cual una proposición no es suprimida por su negación. Si, según Marx, Hegel puso la dialéctica de cabeza y él la habría puesto de nuevo sobre los pies, Žižek pone a Marx de cabeza.  
En Living in the End Times, sostiene que la premisa de su libro es simple: el capitalismo global se acerca al apocalipsis. Según Gray, no intenta fundamentar en hechos -al contrario de Marx- su lectura de la historia. “Las ideas marxianas, en sus manos, se transforman en expresiones subjetivas de compromiso revolucionario. Si encuentran correspondencia con alguna cosa en el mundo, es irrelevante”, sostiene Gray. La verdad no es objetiva, sino la verdad de la propia posición subjetiva medida por el grado de su enunciación, y al contrario que en Marx, el comunismo no es una posibilidad realizable sino –con Alain Badiou- una hipótesis, algo con escaso contenido positivo pero con potencial de resistencia a lo instituido. Esa resistencia incluye –explícitamente- el terror, y su reinvención hoy en día como emancipador. Žižek alaba los Khmer Rouge por intentar la ruptura total con el pasado, que no fue llevada lo suficientemente lejos: no lograron una nueva forma de colectividad. “Una revolución genuina”, así lo glosa Gray, “podrá ser imposible en las circunstancias presentes. Aún así, la violencia revolucionaria debería celebrarse como “redentora”, incluso “divina”.”  Tal mistificación de la violencia per se no se encuentra en Marx ni Lenin, si acaso hay un precedente en Fanon. Para Žižek, Hitler no habría sido lo suficientemente violento, en el sentido de “esencial”, como para crear un nuevo orden. El problema con el nazismo no sería que fue demasiado lejos en su hubris subjetivista-nihilista de ejercer el poder total, sino que no fue lo suficientemente lejos, un espectáculo gigantesco de pseudo-revolución. Žižek estaría, en cierto modo, sugiriendo que el único mundo en el que no habrá antisemitismo, será un mundo sin judíos.
Por otra parte, según Gray, es difícil no pensar que buena parte de sus textos son una especie de autoparodia, así como es imposible no pensar en el affaire Sokal al leer el siguiente párrafo:
“La…virtualización del capitalismo es en el fondo la misma que la del electrón en la física de partículas. La masa de cada partícula elemental está compuesta por su masa en reposo más la aceleración de su movimiento; pero la masa de un electrón en reposo es cero, su masa consiste sólo en el agregado generado por su aceleración, como si se tratara de una nada que adquiere una engañosa sustancia sólo en virtud de centrifugarse ella misma en un exceso de sí misma”. Una proposición, qué duda cabe, que no puede ser suprimida por su negación y que Gray parodia afirmando, que a pesar de su sobreproducción, “adquiriendo una engañosa sustancia mediante la reiteración infinita de una visión esencialmente vacía, la obra de Žižek –ilustrando apropiadamente los principios de la lógica paraconsistente- asciende al final a menos que nada” –less than nothing.

viernes, 20 de julio de 2012

Ecuador bipolar


Gatopardo: Boris Muñoz, sobre la guerra entre el presidente Rafael Correa y los medios privados.

La demanda del presidente ecuatoriano Rafael Correa contra el diario El Universo de Guayaquil, por un virulento artículo de opinión en su contra, así como la que presentó también contra los autores del libro El Gran Hermano, que lo acusa junto a su hermano Fabricio de  tráfico de influencias ("mientras el presidente les daba los contratos, Fabricio negociaba con las empresas", sostiene uno de ellos), las sentencias draconianas de los tribunales contra los demandados, y el posterior perdón presidencial sirven a Boris Muñoz como eje del reportaje que entrega la revista Gatopardo sobre la guerra cotidiana que campea en Ecuador: “Los medios son un coliseo romano”, escribe Muñoz, “en el que se decide quien muere... y quien vive. Correa está en su arena como un gladiador esperando al próximo contrincante”. El trabajo logra representar lealmente a las partes en conflicto, de modo que el lector puede escoger él mismo por quién tomar partido (si se le ocurre tan descaminada idea), y contiene buena información, tanto sobre los pleitos judiciales, como de la farsesca y confusa sublevación en un cuartel de policías que dio origen al cuestionado artículo de Emilio Palacio en El Universo. En una sociedad al parecer inclinada a manifestaciones altisonantes del honor, su Presidente es capaz de detenerse en una marcha política para increpar a una señora que lo insulta y señala con el dedo, ordenar su aprisionamiento, y no liberarla hasta que no haya pedido disculpas. No es de sorprenderse que lo llamen dictador si asume tal pose, y mucho menos en un contexto tan crispado. Muñoz encuentra que “en una realidad polarizada, no hay transparencia” y Correa le explica la nuez del asunto: en el tenso ambiente que se generó cuando quiso convocar a una Asamblea Constituyente, la AEDEP (Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos) emitió un comunicado “con su estrategia de siempre: diciendo que llama a las partes a calmarse, para buscar el bien común. Es decir, ponían a todo el mundo en la misma canasta: quienes defendían la voluntad popular y quienes defendían sus corruptos privilegios. Nos reunimos con el buró político y dijimos: 'Si dejamos pasar esto, nos dominarán todo el gobierno'. Porque ésa es la estrategia: colocarnos a todos en la misma canasta, todos grises, para ser ellos la única referencia”, sostiene Correa. La solución fue la polarización, tal como explica Fernando Alvarado, Secretario de Comunicación del gobierno.
Pero al negarse a ser un gris más de la canasta, por definición, Correa y su gente rechazan las reglas del juego democrático. “Y no nos engañemos, desde que se inventó la imprenta, la libertad de prensa es la voluntad del dueño de la imprenta”, le dice al periodista, para rematar, de forma por demás consistente con su exposición: “"Y Boris, usted está equivocado. Ya lo verá".
Sus palabras tomaron un sentido inesperado, o quién sabe, todo lo contrario: la edición ecuatoriana de Gatopardo que salió de la imprenta, lo hizo sin el reportaje de Muñoz.  

martes, 3 de julio de 2012

Disolución de las patrias


Newsweek: Lawrence Durrell previó el siglo XXI
Zeitzug: Durrell, desarraigo de un colono

En Newsweek, Peter Pomerantsev postula que el Cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrel es como John Grisham reescrito por James Joyce. Durrel sería, más que el propio Joyce, Kafka o Proust, el novelista del siglo XX más proyectado hacia el mundo globalizado del siglo XXI. Nacido en India en la tercera generación de colonos, Durrel descubrió un día que en realidad no era británico, ni europeo. Se consideraba a la vez un “patriota” de la lengua inglesa y un “refugiado profesional” que no resistió “el prolongado dolor dental de la vida en Inglaterra”. Su obra contiene un mundo unificado espacialmente, pero fracturado en razas, credos y lenguajes distintos. “Los personajes de Durrell sufren al intentar negociar su multiverso”, retorciéndose y sucumbiendo en sus contorsiones. Desatendido durante años, interesante sobre todo para apátridas o errantes, el tiempo finalmente se estaría colocando a su altura.   
Pommerantsev refiere al sitio Zeitzug, de alguien que debe ser su pariente, pues se llama Igor Pomerantsev, poeta de algún lugar de Ucrania que perteneció a esa entelequia multicultural llamada Imperio Austro-Húngaro, quien entrevistó a Durrel en 1983, (la entrevista está muy mal editada). La ida a Inglaterra fue un shock para la familia, porque encontraron un ethos parroquiano y cerrado, que a primera vista contradecía el enorme y extendido poder que tenía. Durrel vio venir la conjunción de Oriente con Occidente, y la gran batalla no sería entre distintas fuerzas capitalistas sino entre el mundo positivista- materialista y el misticismo oriental.

domingo, 1 de julio de 2012

Predicamentos electorales


Reforma: Jorge Volpi: el voto escéptico
Tal Cual: Ibsen Martínez: O Nigeria, o Cuba

En Reforma, Jorge Volpi argumenta su decisión de voto diciendo primero que jamás fue para él tan frustrante. Del candidato del PRI, Peña Nieto, dice que no sabe nada de él, a pesar de su sobreexposición. Ni una idea propia, ni un rasgo de carácter: un espectro. Josefina Vasquez Mota, la candidata del PAN, le parece una persona seria y decidida, pero no ha sido capaz de distanciarse de la política de su partido que llevó a lso 60 mil muertos de la guerra contra el narco. Andrés Manuel López Obrador no es el inspirado Jefe de Gobierno del D.F. en 2000, ni tampoco el candidato perdedor del 2006. En aquella elección, “haber "mandado al diablo" a las instituciones y asumirse como presidente legítimo constituyó…una enorme irresponsabilidad política”, según Volpi. Su intransigencia le hace desconfiar. Sólo votará por él debido a la inclusión en el gabinete de Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del DF, y Juan Ramón de la Fuente, ex rector de la UNAM, y porque representa un posible desarrollo de una alternativa socialdemócrata.
En Tal Cual (acceso limitado), Ibsen Martínez describe la “regla del pulgar” de Graham Greene, que orienta a los observadores extranjeros en las tierras irredentas: si el tirano de turno es un gritón carismático, dice estar con los pobres y contra los yanquis, y se proclama de izquierda, es automáticamente el bueno de la película. Así tratarían al Hugo Chávez de Venezuela. El otro candidato, Henrique Capriles, sería sólo “el otro tipo”. El petroestado venezolano no es más que una versión de la antigua corona española y su potestad sobre las riquezas del subsuelo, que produce el “ogro filantrópico” de Paz, con súbditos clientelares y no ciudadanos. Bajo Chávez, se ha acercado a…Nigeria, según leyó Martínez en The Economist: “Así que ya estamos en Nigeria, amigos; al borde de ser un estado fallido, aunque concebiblemente rescatable. ¿Daremos un paso al frente para caer en la pesadilla que es Cuba?  ¿Seremos un estado fallido y, además, irreversiblemente totalitario?
Votaré por el otro tipo. Llevaré dos más a votar por él. ¿Y usted?” 

miércoles, 27 de junio de 2012

Golpe ejecutivo, golpe legislativo, golpe judicial


La Prensa, Wall Street Journal. O´Grady: Martinelli, demoliendo la democracia
Prodavinci. Mires: la destitución de Lugo es ilegítima
Die Zeit: Ilegal proceso contra Lugo
Time: La tierra es la causa
Semana. Caballero: Reforma Judicial: el Estado intenta el autogolpe.

La Prensa de Panamá reproduce el artículo de Mary Anastasia O’Grady en el Wall Street Journal (aquí versión en inglés), para quien el presidente Ricardo Martinelli se está desplazando hacia el autoritarismo. El también dueño de una cadena de supermercados estaría intentando, -según O’Grady- aumentar el número de asientos en el Tribunal Supremo de Justicia, para de esta forma fabricar una mayoría favorable a la reelección, que no está permitida en Panamá. “Construye obras públicas y destruye la democracia”, según el artículo.
En cuanto a la destitución del presidente del Paraguay, Fernando Lugo, sostiene Fernando Mires en Prodavinci que la interpretación de una Constitución es un asunto de simple mayoría parlamentaria. Según Mires, lo que se hizo pretende que cualquier presidente pueda ser destituido al no contar con mayoría parlamentaria, lo cual sería admisible en una democracia parlamentaria (el parlamento elige al presidente), mas no en una presidencialista (los ciudadanos electores eligen al presidente). La destitución de Lugo habría sido producto de una conspiración y sin guardar las formas democráticas que son esenciales.
En un segundo artículo, Mires encuentra que la destitución no es un golpe de Estado, pues la Constitución la permite, pero sí es ilegítima, y su argumentación privilegia la idea de que sólo el pueblo puede destituir al presidente: “Eso quiere decir que si bien la destitución de Lugo, aunque realizada de acuerdo a leyes, desde el punto de vista político puede ser –y lo fue- un acto aberrante. Tanto o más si violó usos vigentes en el “occidente político”. Y uno de esos usos dice: los presidentes han de ser elegidos y revocados mediante la voluntad popular”.
En Die Zeit, la relación es algo distinta. La destitución de Lugo está contemplada en la Constitución, pero el proceso que se le siguió está lejos de ser serio. Lo que parece una opereta confusa de república bananera esconde en realidad una despiadada lucha por privilegios y poder. La coalición de Lugo se rompe con el tema de la Reforma Agraria. El pretexto para enjuiciarlo fue la invasión por parte de campesinos de las tierras (obsequiadas por el dictador Stroessner) del ex senador colorado Blas Riquelme, que terminó con 11 campesinos y 6 policías muertos. Los terratenientes culpan a guerrilleros infiltrados, pero no presentan pruebas. En Paraguay, 10 por ciento de la población concentra el 85% de las tierras. Muchos terratenientes son de origen brasileño. Las siembras de soya atienden sobre todo a China, país que no ha dicho nada de la situación.   
La revista Time presenta otras estadísticas, lo cual demuestra que las cifras también son contenciosas (o que el rigor periodístico se acomoda al momento). Hoy, apenas 1% de la población poseería 80% de las tierras cultivables, según la Federación Nacional de Campesinos; las propiedades habrían sido concentradas durante la dictadura de Stroessner por sus allegados. La crisis en Paraguay expresaría la vieja deuda de América Latina en cuanto a la propiedad de la tierra y lo más probable es que sea, al mismo tiempo, producto de las maquinaciones del partido Colorado y de los propios errores de Lugo. El presidente depuesto puso fin a 61 años de monopolio colorado en el poder.  Paraguay sería el cuarto mayor exportador de soya del mundo, y la tierra en conflicto se usaba para sembrar soya. La gran mayoría de campesinos estaría excluida de los beneficios.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos sostuvo que “considera inaceptable lo expedito del juicio político contra el presidente constitucional y democráticamente electo. Considerando que se trata de un proceso para la remoción de un Jefe de Estado, es altamente cuestionable que éste pueda hacerse respetando el debido proceso para la realización de un juicio imparcial en tan sólo 24 horas. La Comisión considera que el procedimiento seguido afecta la vigencia del Estado de Derecho en Paraguay”.
La CIDH pudiera ser la instancia más apropiada para defender a Lugo: si el juicio no se apegó a la ley, hubo golpe de Estado. Pero tal vez eso no sea lo que realmente interesa a sus ruidosos amigos, ni a nadie, porque equivaldría a reconocer a una CIDH que molesta a todos.   
En Semana, Antonio Caballero escribe indignado que la Reforma a la Justicia en Colombia es un torpedo bajo la línea de flotación de la Constitución. “Y eso es así por la condición de quienes la promueven y la apoyan: nuestra clase política. Es una iniciativa de hampones para defender su hamponería. Es una consagración de la impunidad para los congresistas, un premio al servilismo para los magistrados de las altas Cortes y, para los representantes del Ejecutivo, la compra de la reelección presidencial”. El Estado estaría así intentando el golpe de Estado. Caballero, lamentablemente no ofrece luces, sino la descalificación total que precede al triunfo de la anti-política. Según él, sólo la resistencia civil puede impedir esta reforma, pero “esto de la resistencia civil es algo que muy poco se ha practicado aquí, en este país de borregos obedientes que para defenderse de los abusos son capaces de convertirse en tigres carniceros, pero no saben erguirse en solo dos de sus cuatro patas, como hombres. Por eso aquí hay guerrillas, pero no hay oposición”. La indignación pública y la mala prensa han hecho, sin embargo, que de pronto todos se distancien de la reforma, la cual parece que será hundida. 

domingo, 24 de junio de 2012

Los esclavos Góngora


The Paris Review. Frederic Tumen y Roberto Bolaño: perseguidos por Góngora
The Guardian. Zizek: la otra parte, esclavos.


En The Paris Review, Frederic Tuten entrega un homenaje-parodia a/de Roberto Bolaño, en el cual su alter ego literario es la parodia del alter ego literario de Bolaño. Tan sólo la ocurrencia del nombre de Octavio Rima, cruce del Ulises Lima de Bolaño con Octavio Paz, justifica la lectura. En pocas líneas, Tuten enfrenta a Quevedo con Góngora a través de pandilleros mellizos, en un inglés español mexicano que “juega con el lenguaje” a lo “río de palabras” latinoamericano, empapado en cine gore, Marco Ferreri (gore  intelectual), y por ende, claro, Bukowski, crónica policial y referencias literarias: Tuten es muy conocedor de la cultura latinoamericana, particularmente del Cinema Novo Brasilero, y fue co-guionista del polaco Andrzej Zulawski en el film “Posesión”, drama marital en el que la mujer (Isabelle Adjani) es tomada por una criatura monstruosa diseñada por Carlo Rambaldi.
Los párrafos son como este:
“We got into Lope de Luna’s parked car—a ’68 blue Chevy with faux-leopard-skin seats and souped-up engine—and sped off, Octavio and Leche de Amor and me, with the Gongora Brothers in such close pursuit I could read Vallejo’s poems in their headlights”.
¿Qué más quieren?
En The Guardian, Decca Aitkenhead habló con Slavoj Zizek, quien le confió que el 99% de la humanidad es idiota y aburrido. Aitkenhead no logra sacarle a Zizek más que unas cuantas provocaciones; encuentra su filosofía impenetrable, pero la resume en una joya de humor involuntario: “nada es nunca lo que aparenta ser, y la contradicción está imbricada en casi todo. La mayor parte de lo que tomamos por radical o subversivo, o simplemente ético, en realidad no cambia nada”.
Zizek tiene fervorosos seguidores. O detractores que lo llaman “el Borat de la filosofía”. Con Aitkenhead, habla de su odio por los estudiantes que le tienen confianza a pesar de que les ladra, su desesperación ante lo abierto de los norteamericanos, que hablan de sexo con cualquier desconocido, y le cuenta a la periodista sus preferencias sexuales, sus miedos, sus tres divorcios, su hijo de doce años, al que no había querido tener, pero tal vez por eso mismo ahora quiere más, y confiesa su carácter romántico. En cuanto al mundo actual, las reformas bien intencionadas y consensuadas pudieran funcionar localmente, pero lo local pertenecería a la misma categoría de las manzanas orgánicas y el reciclaje: un paliativo para que la gente se sienta bien. La gran pregunta hoy sería cómo organizar la acción global, a un inmenso nivel internacional, sin caer en la dictadura totalitaria. Para Zizek, los tiempos son peligrosos. Fue con su hijo de vacaciones a Dubai, y vio el futuro: “en Dubai, sabes, la otra parte son literalmente esclavos”.

jueves, 21 de junio de 2012

El conocimiento abierto


Intelligent Life: ¿podrá sobtevivir The Guardian, ejemplo de éxito en la web?
Revista Piauí: por el acceso abierto a las publicaciones científicas.

En Intelligent Life, Tim de Lisle habla con el director de The Guardian, Alan Rusbridger, y entrega una pequeña historia de horror sobre el periodismo en la era de Internet. The Guardian es tal vez el diario que más se ha adaptado a los tiempos, negándose sistemáticamente a cobrar por su versión online. “El Periodismo Abierto”, sostiene Rusbridger, “es el que se encuentra entermente imbricado en la red informativa del mundo de hoy. Enlaza a ella, la cuela y la filtra. Colabora con ella y generalmente usa la capacidad de cualquiera para publicar y compartir material para entregar una major relación del mundo”. El periódico se ha reinventado varias veces; a finales de los ochenta se transformó en el de mayor estilo, inventiva, erudición, el más indicado para reflejar nuestro tiempo, de los diarios británicos. En los 2000, abordó su flanco débil: el periodismo de investigación duro, hasta llegar a develar el escándalo de los teléfonos intervenidos por la prensa de Rupert Murdoch. En 1995, comenzó en la web, un inicio temprano, y “para marzo de 2012 estaba subiendo 400 piezas de contenido cada 24 horas…El tráfico total de The Guardian, alrededor de 67 millones de visitantes al mes, todavía crecía en 60-70% al año”, sostiene el artículo. Es el quinto diario más visitado en los computadores del mundo, un tercio de sus visitas viene de EEUU. Una historia de éxito...o una montaña rusa: en los últimos tres años ha estado perdiendo 100 mil libras esterlinas al mes. El artículo explica el misterio de cómo, a pesar de todo, The Guardian sigue siendo posible…sin dejar de insinuar que el modelo de negocios de Intelligent Life (paywall “poroso”), es mejor.
El blog Questões da Ciencia, de Bernardo Esteves, en la Revista Piauí, refiere al blog Life and Physics de John Butterworth en The Guardian, quien aboga por el acceso abierto a las publicaciones científicas y presenta el sitio arXiv.org, curado por Cornell University. Esteves presenta también a la revista académica de acceso abierto para ciencias médicas y biológicas PeerJ, recién lanzada hace unos días, y celebra el 30 aniversario de la revista brasileña A Ciencia Hoje.

lunes, 18 de junio de 2012

Rejoyce!


Radio 4 BBC: Bloomsday: el Ulises de James Joyce en radio.
The Guardian: ¿Quién le teme a James Joyce?

Es tiempo de apresurarse a bajar los episodios de la versión radial de Ulysses de James Joyce que Radio 4 de BBC produjo para celebrar Bloomsday este año. El download no estará disponible para siempre. Los primeros capítulos seguirán disponibles por sólo doce días, en general, serán catorce dias. Aquí están los Podcasts para bajarlos a su computador, para iTunes, Yahoo, Google Reader, o Zune, con extraordinaria facilidad, aquí están los episodios para ser ecuchados  por el IPlayer de BBC, aquí la página con diferentes clips sobre la emisión, y aquí la crítica en The Guardian, de Fiachra Gibbons, quien sostiene que “este Ulises de James Joyce resultó ser el verdadero epítome del atrevimiento de Radio 4, un compromiso finamente calculado que yerra decididamente por el lado de la cautela”. En Alemania y en Dublin ya hicieron intentos que duraron más de un día. La versión de BBC es mucho más reducida. Joyce estaría siendo liberado de la academia: “¿quién le teme a James Joyce? Nosotros, ya no”, concluye.    

domingo, 17 de junio de 2012

Rashomon


Journal of Economic Literature, Andrew Lo. La crisis financiera: 21 libros, ningún acuerdo

En una breve columna en el Huffington Post, sobre la crisis europea y la desesperante ausencia de alternativas, Moisés Naím refiere a un artículo de Andrew Lo, comentado en su momento por The Economist, y aparecido en el Journal of Economic Literature.  El economista del MIT reseña 21 libros sobre la mayor crisis financiera desde la Gran Depresión, encontrando una gran constante: no sólo no existe acuerdo en cuanto a la interpretación, ni siquiera la hay en torno a los hechos. Sería como la película Rashomon, del japonés Akira Kurosawa, que alterna cuatro narraciones distintas del mismo crimen, sin que pueda llegarse a una conclusión sobre los hechos. Uno de los ejemplos que menciona es la aseveración, repetida una y otra vez, de que un cambio de norma en la SEC de 2004 llevó al enorme incremento del apalancamiento en las operaciones de la banca de inversión, cosa desmentida por dos hechos: el nivel de apalancamiento en 1998 fue superior al del 2006, justo antes de la crisis, y el cambio en la norma no alteró los porcentajes de apalancamiento permitidos.    
El paper de Lo presenta una lista dividida en dos tramos: los libros escritos por académicos (10 en total), y los escritos por periodistas y el ex secretario del Tesoro Henry Paulson (11). Cada uno es tratado en párrafos distintos, lo que hace fácil encontrarlos y hace del paper una práctica obra de consulta.  
Puntos comunes: la oposición entre la práctica antigua de los bancos, que se quedaban con los préstamos e hipotecas que producían, con la nueva de transformarlos en papeles y revenderlos, como origen de la crisis; la creación de un sistema opaco y de información asimétrica; lo que se llama “regulatory capture” que es la cooptación de los mecanismos de regulación. Hay tímidos indicios de un ambiente más propenso a la supervisión y regulación.
Entre los académicos, Gary Gorton, en Slapped by the Invisible Hand: The Panic of 2007 entrega un curso rápido de varias áreas de ingeniería financiera y muestra una maquinaria dedicada, no a reducir riesgo, sino a reducir transparencia.
This Time is Different: Eight Centuries of financial Folly, de Carmen M. Reinhart y Kenneth Rogoff  es para Andrew Lo el trabajo mejor respaldado por data, con unas cien páginas de apéndices, que demuestra que la crisis no es un evento excepcional visto desde la historia de 800 años de burbujas. Según Lo, la data que presenta es tan impresionante que constituye un primer paso para sistemas de alerta temprana y monitoreo internacionales.
Fault Lines: How Hidden Fractures Still Threaten the World Economy, de Raghuram G. Rajan parece ser para Lo el más atractivo intelectualmente, diciendo que cada eslabón de su razonamiento tiene una idea notable, pero muestra dudas acerca de si la cadena se sostiene. En esencia, Rajan postularía que la crisis financiera es el resultado de “líneas de falla” de desigualdades financieras. En EEUU, el acceso desigual a la educación superior creó una creciente desigualdad social, conduciendo a la política de créditos fáciles para viviendas, que al final produjo la crisis. Hay otras línes de falla: desequilibrios globales de capital, la débil red de seguridad social en EEUU, la distinción en las reglas de juego de la economía real y del mundo financiero. A la vez que sugiere fuertes políticas sociales para reducir la desigualdad, Rajan llega incluso a proponer la reconsideración del seguro de depósitos en EEUU.
The Squam Lake Report: Fixing the Financial System fue redactado por 15 economistas incluyendo a dos de la lista de Lo. “Dicho simplemente”, explica Lo, “el gobierno debe ser usado para universalizar la regulación, pero las instituciones deben internalizar los costos de sus fracasos”. Una propuesta notable del grupo es que los bancos emitan bonos a largo plazo contra fondos propios convertibles ante detonantes específicos en una crisis: el costo de la recapitalización recaería sobre los inversores del banco.

Por parte de los periodistas, Andrew Ross Sorkin entrega con Too Big to Fail: The Inside Story of How Wall Street and Washington Fought to Save the Financial System—and Themselves lo que Lo califica como el “mejor sumario anecdótico de estos eventos”, destinado a ser obra de consulta para el futuro.
En The End of Wall Street, Roger Lowenstein (autor de When Genius Failed, sobre el colapso de Long Term Capital) postula que el sistema financiero extrajo riesgo de sus negocios para colocarlo sobre aquellas personas en la sociedad menos capaces de manejarlo. La compañía reduce su exposición al riesgo a cambio de que la sociedad aumente la suya.  
Gregory Zuckerman, en The Greatest Trade Ever: The Behind-the-Scenes Story of How John Paulson Defied Wall Street and Made Financial History “cuenta la fascinante historia del mayor beneficiario individual del colapso de la burbuja inmobiliaria, el desconocido director de un fondo de cobertura llamado John Paulson”. Su estrategia consistió en comprar CDS, seguros de impago contra las ramas de peor calidad entre los papeles hipotecarios. Paulson se hizo notorio al conformar con Goldman Sachs un CDO, del cual compró la rama inferior (o BBB), lo cual le permitió ser “sponsor” de todo el papel, para apostar contra él mientras Goldman Sachs lo vendía a terceros. Y Mike Lewis, en su corta obra The Big Short, retrata un grupo de personajes similares a Paulson: acaso diez a veinte personas en todo el mundo, “unos pocos individuos a contracorriente, marginados, decepcionados o ingenuos” que apostaron contra la burbuja. Eran “marginales en el mejor de los casos, y más bien considerados unos chiflados”.     
En All the Devils Are Here: The Hidden History of the Financial Crisis, Bethany McLean y Joe Nocera cuenta una “historia de personalidades dirigentes, en industrias representativas, respondiendo a incentivos”: es decir, el cambio en las regulaciones llevó a que firmas respetables se corrompieran, y que firmas corruptas se convirtieran en criminales.
Rashomon era la puerta sur de la ciudad de Kyoto. En el siglo XII, los habitantes botaban cadáveres y abandonaban recién nacidos allí.