domingo, 11 de diciembre de 2011

El difícil arte

Un día antes de firmarse en Bruselas el nuevo acuerdo para salvar al Euro, en El País, Lluis Bassets proclama el fin del soberanismo en Europa, con lo que sería la mayor cesión de soberanía desde la fundación de la Comunidad Económica en 1957. Ahora se quiere la entrega de la política presupuestaria, “el alma política del Estado nacional”. Pero considera que es la única forma de preservar “nuestro bienestar y nuestras formas de vida” en una Unión Europea que funcione.
Bassets cita el artículo de Mark Leonard, del think tank Centro Europeo de Relaciones Exteriores. Leonard construye el artículo sobre oposiciones. Los líderes europeos están sometidos a la tensión entre mercados globales, que han perdido paciencia con la toma de decisiones multilaterales, y votantes, que han perdido la paciencia con la globalización. La integración europea ha estado determinada por dos imágenes en espejo: tecnocracia y populismo. La primera es gerencial, gira alrededor de solucionar problemas, y su método de pequeños pasos ha sido clave en la integración. El segundo es carismático, promueve políticas de identidad, y sus exponentes más extremos creen que la división hoy no es entre izquierda y derecha, sino entre globalizadores y patriotas.     
Cuatro caminos habría hacia una solución. La asimilación asimétrica, dirigida por el Consejo Europeo, que sería una forma de ir improvisando soluciones por vía intergubernamental y no comunitaria. La eurozona reducida, con retiro de Grecia, vía que puede resultar muy costosa, según cálculos de UBS, sustancialmente más que una ayuda completa, y no descarta complicaciones gravísimas. El tercero, la reescritura de los tratados: en esta opción las posiciones varían desde una “unión de estabilidad” con reglas y mecanismos de coerción a intentar de una vez unos “Estados Unidos de Europa”. La cuarta posibilidad, es una Europa a dos velocidades en la que los países de la zona euro y otros que se sumen, realizan tratados fuera de la institucionalidad europea para luego ser incorporados (los tratados) a ella. Es una especie de híbrido entre la primera y la tercera opción, con el riesgo de que salvar al Euro destruya la UE. Es el camino tomado hace dos días en Bruselas, y pasa por la cesión de soberanía.
Eurozine hace un resumen en inglés, del artículo de Albrecht von Lucke en Blätter für deutsche und internationale Politik. Lucke coloca la actual crisis a la sombra del dictum del “jurista del horror” Carl Schmitt, según el cual “soberano es aquél quien decide sobre el estado de excepción”, para describir lo que califica de la más pesada prueba a la soberanía de los Estados europeos desde los años 30”.  Sostiene Lucke que los mercados dieron un “putsch” en Italia y Grecia. Sin embargo, la realidad es que el Parlamento italiano convocó el tercer “governo tecnico” en su historia, y que a Papandreu lo convenció su partido de renunciar. El uso de la palabra “putsch”, la asociación con los años treinta y con Carl Schmitt, en suma, con el auge del fascismo, pueden ser sugerentes, pero no parecen concluyentes, y ni siquiera justificados en este caso.
El artículo tiene el mérito de plantear temas importantísimos, y el defecto de diluirlos en retórica programática. Acaso una señal de nuestros tiempos.
El mismo viernes del acuerdo europeo en Bruselas, Anselm Kiefer firmó contrato para comprar un reactor nuclear, lo cual es una línea consecuente desde sus inicios como artista plástico, cuando se sacaba fotos haciendo el saludo nazi. The Guardian publica una semblanza con motivo de la inauguración, ese mismo día, de la exposición, Il Mistero delle Cattedrali, sobre 11 mil pies cuadrados en la White Cube Gallery de Londres.  “El Arte es difícil. No es entretenimiento. Cuando veo un artista nuevo me doy mucho tiempo para reflexionar y decidir si es arte o no”, dice Kiefer. Quien compra arte no lo entiende. Por eso le gusta el anti-arte de Damien Hirst, que subastó él mismo sus obras en Sotheby´s el mismo día de la quiebra de Lehman Brothers por 93 millones de libras.
Dice Kiefer que los alemanes no distinguen entre la arquitectura nazi y el arte nazi (¿Será por eso lo de Carl Schmitt?). “El arte nazi es realmente horrible”, dice, “pero la arquitectura de los 30 no es específicamente alemana”. Albert Speer habría sido un pésimo político pero no un mal arquitecto, y Berlín ha debido ser reconstruida según las líneas trazadas por Speer y Hitler. Además, han debido dejar en pié pedazos del Muro, el pasado no puede borrarse.
Kiefer cree en una Europa de las regiones, y apoya a Angela Merkel: “no quiere ser carismática, hace su trabajo a la antigua forma prusiana, eso me impresiona”.
El Cultural reseña la muestra 1812-2012 una mirada contemporánea, para conmemorar los 200 años de la Constitución de Cádiz, la primera de España, a quien llamamos La Pepa, con 18 propuestas a partir de alguno de sus artículos. El dúo Democracia (Iván López y Pablo España), presenta Ser y Durar, basada en el artículo 2: “la Nación española es libre e independiente y no es ni puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona”. En el MEIAC de Badajoz, nueve monitores muestran varios traceurs recorriendo un cementerio de Madrid, practicando lo que se conoce como Parkours, “el arte del desplazamiento”. Basado en el “Metodo Natural” de entrenamiento de Georges Hébert, el Parkours enseña a desplazarse del modo más eficiente y fluido en la ciudad, distinto al previsto por los planificadores, saltando como Jackie Chan por las azoteas. No hay competencia sino intercambio de técnicas. Todo debe fluir y nadie debe ponerse en peligro. El lema del Hebertismo es: “ser fuerte para ser útil”. Y la idea de unos traceurs desplazándose por las tumbas de la historia española para conmemorar las luchas emancipadoras (“España no pertenece a nadie”) es hermosa. Sin embargo en el video de la página web de Democracia la  acrobacia priva sobre el desplazamiento y se pierde justamente el recorrido. Los colores rojo y negro, el atavío ninja, el porte marcial,  nos confunden un poco porque provocan connotaciones a la vez comunistas, anarcosindicalistas, ninjas y fascistas. Ser y Durar entra en choque con la inscripción de una losa: nada hay después de la muerte. Pero la idea no pareciera pensada hasta el final. Lamentablemente, el periódico “Soberanía Popular”, que se distribuye en la instalación y forma parte de ella, no puede ser leído online.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

En busca de El Dorado


Buena parte del narcotráfico se ha ido de Colombia a México, el mito de El Dorado tiene varias formas. En Gatopardo, Ioan Grillo casi sufre un ataque de pánico en un túnel bajo tierra, al sentir cómo disminuye el oxígeno y escuchar de pronto al río Cauca fluir poderoso encima, como si fuera a colapsar el túnel. Son dos de las causas de muerte entre los mineros del oro en Colombia. El metal ha subido de precio, la fiebre del oro está de vuelta, y las milicias armadas se lo disputan. Extorsionan a los mineros. Es la nueva cocaína.
Alma Guillermoprieto sostiene en El Puercoespín, que la conclusión más desalentadora de la guerra contra el narco es que tal vez no se haya librado. Cita dos artículos de Héctor de Mauleón (uno sobre Beltrán Leyva y otro sobre el Chapo Guzmán) para la revista Nexos, alimentando las sospechas de conexiones de los capos incluso con miembros de sucesivos gabinetes. Las grandes victorias del Estado contra el narco se deberían a inteligencia de los propios narcos. Lo que habría sería una guerra entre narcos, desatada por el gobierno mexicano, en la que el límite entre el Estado y el mundo del crimen es difuso. Hasta el punto de que los Zetas eran miembros de la unidad antidrogas del Ejército, y hoy han llevado al paroxismo la violencia, rompiendo todo código de honor y guerra. La veneración a La Santa Muerte por parte de las bandas del Golfo, los asesinatos de muchachas centroamericanas para ofrendarlas a esta figura macabra, los asesinatos de mujeres en Juárez, hablan de una nueva cualidad en el ejercicio de la violencia. Sin embargo, Guillermoprieto no cree que se pueda hablar de un Estado fallido, porque en un estado fallido “los conductores no se detienen en la luz roja y la basura no se recoge puntualmente”.
Lo cual parece más bien Venezuela. En Nexos, el constitucionalista Pedro Salazar Ugarte escribe una crónica de su viaje oficial a la República Bolivariana, que no difiere en mucho de los relatos de otros viajeros, pero del siglo XIX. La hospitalidad y la atención son impecables, la gente es igualitaria, nivelada en una clase media baja, y bastante uniforme. La ostentación y el lujo oficiales contradicen el discurso revolucionario. Caracas es desaliñada y decepcionante, pero entre sus interlocutores campea la megalomanía (el Quijote fue inventado en Venezuela, el mejor país del mundo, el mayor vitral del mundo, etc.).
Ve poco de la ciudad. Otros delegados son marcados por guardias de seguridad cuando salen a trotar.
Al asistir a la apertura del evento oficial la Presidenta del Tribunal Supremo habla de “la odiosa separación de poderes”. Luego, el presidente Hugo Chávez extiende a casi tres horas su discurso de 20 minutos, interrumpido treinta veces por aplausos. Un diputado sentado en la fila de atrás repite cada palabra del líder. Salazar Ugarte anota que “el tirano se apodera de nuestro tiempo a capricho”. Cuando al día siguiente se da cuenta de que otro evento es una celada propagandística lo abandona, pero no lo dejan partir al hotel sin su chofer.  
Al abordar el avión, escribe: “México, mi país, con sus miles de problemas y su indignante injusticia social, se me antojó moderno, democrático y libre”.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Cervantes/un principiante que promete mucho/ Schakespeare/un jovencito que dará qué hablar


El Cultural trae una muestra de los poemas del antipoeta Nicanor Parra, quien acaba de ganar el Premio Cervantes, a los 97 años., con versos como este, llamado La Fortuna:

La fortuna no ama a quien la ama:
Esta pequeña hoja de laurel
Ha llegado con años de retraso.
Cuando yo la quería
Para hacerme querer
Por una dama de labios morados
Me fue negada una y otra vez
Y me la dan ahora que estoy viejo.
Ahora que no me sirve de nada.

Ahora que no me sirve de nada.
Me la arrojan al rostro
Casi
como
una
palada
de
tierra...

También dijo que antes de él la poesía era el paraíso del tonto solemne. Y en ese tono transcurre casi todo lo que se ha publicado a raíz del premio. En la entrevista de Babelia el entrevistador protagoniza…y es algo solemne. Pero tiene buenas frases del poeta e información sobre su vida. En cuanto a su oposición a Neruda, vaya este párrafo: “En el auto, camino al restaurante, (Parra) mira por la ventanilla y dice, divertido:
 -¿Usted es de Buenos Aires? Una vez a Borges le preguntaron qué pasaba con la poesía chilena y dijo: "¿Qué es eso?". Y le dijeron que ahí estaba un premio Nobel que era Pablo Neruda. Y dijo: "Ya lo dijo Juan Ramón Jiménez, un gran mal poeta". Y eso que Neruda todavía no había descubierto el kitsch. Y le preguntaron por Nicanor Parra. Y dijo: "No puede haber un poeta con un nombre tan horrible".”

Pero The Clinic sí da muestras de imaginación y humor en su versión online (copada por Parra), tal vez porque en cierto modo este es tanto inspirador como talento “in-house”. Para Roberto Bolaño, sólo el poeta mexicano Mario Santiago ha tenido una lectura lúcida del antipoeta, que para los demás es un meteorito oscuro, la aldea de Santiago está llena de zombis, y Parra escribe como si lo fueran a electrocutar al día siguiente. Versos como estos: “Los cuatro grandes poetas de Chile/ Son tres/ Alonso de Ercilla y Rubén Darío”.
La revista trae también muestras de “El Quebrantahuesos”, pasquín-collage copy-paste de Parra (rompecabezas-quebrantahuesos, ¿cachai?), y fotos de sus “artefactos” destacando la (en aquél entonces) improbable conjunción del Manifiesto Comunista, Mein Kampf , y el Manual de urbanidad y buenas maneras para uso de la juventud de ambos sexos en el cual se encuentran las principales reglas de civilidad y etiqueta que deben observarse en las diversas situaciones sociales, precedido de un breve tratado sobre los deberes morales del hombre, de Manuel Antonio Carreño, lectura seminal (esta última) para todo chileno educado.
Y alumnos y ex colegas recuerdan cómo Parra hizo para no volverse loco durante la dictadura, refugiado en el “Departamento de Estudios Humanísticos de la Universidad de Chile, una isla de pensamiento y libertad”. A un colega le habría dicho:
“No, yo no me voy a ir de aquí porque yo me nutro de esto. Yo necesito esto para mi trabajo poético”.
El Centro Virtual Cervantes presenta un fragmento de la traducción que Parra hiciera del Rey Lear de Shakespeare, en el que Oswald se compara a una pelota de tenis, Kent le insulta diciéndole futbolista (pero esto sí sale en el original), y Lear hace lo propio diciéndole quiltro, voz chilena por donde la vean.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

La granja arde

En The New York Review of Books, John Lanchester recuerda cuando una camarera le contó en Reikjavik que, antes de la crisis financiera, los fines de semana tomaba un avión a Milán para hacer compras. La anécdota le sirve para entrar en la reseña del libro “Boomerang: Travels in the New Third World”, de Michael Lewis, cuya tesis es que la crisis subprime no fue causa sino síntoma de algo mayor, el salto en la deuda global, pública y privada, de 84 billones de dólares en 2002 a 195 hoy en día, para financiar el gasto absurdo, tanto de las camareras de Reykjavik, como de los gobiernos. Y si cuando fallan los bancos quien corre al rescate es el gobierno…¿Quién lo hará cuando fallen los gobiernos, es decir, cuando no puedan pagar la deuda soberana? Durante su recorrido por Islandia, Grecia, Irlanda, Alemania y California, Lewis recurre a personas un tanto a contracorriente para contar su historia. Así, entrevista al exgobernador Arnold Schwarzenegger mientras entrena en bicicleta, saltándose los semáforos en rojo y conduciendo a contramano; o al manager de un fondo de cobertura, Kyle Bass, quien ganó una fortuna apostando a la baja de las subprime, y ahora cree que lo único que se puede comprar es oro y pistolas, porque la deuda soberana se irá al diablo. En cuanto a Grecia, la encuentra en “un colapso moral total”, con una población que pretende vivir protegida de realidades económicas por el Estado, donde los hombre se jubilan a los 55 años y las mujeres a los cincuenta, siempre y cuando sus profesiones sean consideradas  “arduas”, clasificación en la que entran camareros, peluqueros, locutores y músicos.

El lunes 21 de noviembre se cumplieron doscientos años de la muerte del poeta Heinrich von Kleist. En un picnic concertado con su enamorada Henriette Vogel a orillas del Kleiner Wannsee de Berlín, la mató de un disparo en el pecho para después suicidarse con el cañón en la boca. Para Volker Weidermann de la Frankfurter Allgemeine Zeitung, un motivo que se encuentra con frecuencia en las piezas teatrales y narraciones del autor. Según la nota, Kleist sería, junto a Büchner, el más cercano a nuestra sensibilidad actual, mientras que Goethe, Schiller y Thomas Mann, son arrojados al atemporal saco de los que “temen” a Kleist y su abismo. Las alas de ángeles y los sesos desparramados, hechizo de la muerte y de la verdad, belleza y claridad, conviven en este poeta que nunca logró ser reconocido, y abandonaba un plan para comenzar otro.
Acaso sea por esta inclinación por el detalle macabro, que de acuerdo a Die Welt Online, Kleist sea el inventor del periodismo sensacionalista. “La Marquesa de O”, embarazada tras una violación, buscando al padre desaparecido del hijo bastardo mediante un anuncio del periódico, parece el tema de una crónica policial, pero fue la fundación de los “Berliner Abendblätter” lo que justificaría esta apreciación, pues fue el primer diario en publicar noticias policiales. Y en tiempo real: “En Lichtenberg arde en estos momentos (10 am) una granja”. Kleist era además tartamudo, y tal vez de ahí su escrito: “De la progresiva formación de los pensamientos al hablar”.

domingo, 20 de noviembre de 2011

El resultado es el mismo

En El País, Moisés Naím confiesa su espanto ante lo que exponen los debates de los precandidatos republicanos en EEUU: fanatismo religioso, desprecio por la ciencia, mentiras, hipocresía, ignorancia, populismo y disparates económicos. Todo esto con una franca posibilidad de derrotar a Obama en las elecciones, es decir, de que el próximo presidente de EEUU encarne las características descritas. Mientras, observando el debate de los precandidatos de la oposición venezolana a Chávez, el primer debate entre políticos desde 1983, encuentra motivos para la esperanza, pues la impresión es opuesta: son informados, serios, capaces y preparados. Todo esto frente a un Estado copado por el Presidente, quien podría imponer las condiciones que le convengan, haciendo cuesta arriba el triunfo opositor. Es decir: por vías opuestas se llega al mismo resultado
Si el último debate entre políticos en Venezuela fue en 1983 (15 años antes del teniente coronel retirado), también habría sido por esa época que los medios de comunicación privados se enfrascaron en una batalla contra los gobiernos y el sistema democrático. La segunda aseveración la hace Boris Muñoz en su intervención –publicada por El Puercoespín, de Argentina- durante el congreso sobre la libertad de prensa en América Latina en la Universidad de Harvard. Chávez habría manifestado sus ganas de confrontación con los medios de comunicación; estos, a su vez, respondieron con entusiasmo. Para Muñoz, el episodio inicial fue la presión del gobierno para destituir a Teodoro Petkoff como director del diario El Mundo, cosa que logró, -pero cuyo éxito fue relativo, pues a los pocos meses Petkoff fundó el diario Tal Cual. El segundo caso, fue la confrontación –ahora abierta- con el diario El Nacional, por reportar casos de violación de derechos humanos durante la emergencia provocada por las masivas avalanchas de barro en el Estado Vargas en 1999. Hasta entonces, El Nacional había sido uno de los principales medios apoyando a Chávez.
Se produciría la ironía de que habría que defender la libertad de prensa de la presión del gobierno –y de la prensa.  
La responsable de El Puercoespín, Graciela Mochkofsky, también participó en el evento, y publica en su blog de El País un resumen de su libro sobre el enfrentamiento entre el Grupo Clarín y los Kirchner. Una historia de arreglos y componendas con el poder, o entre poderes fácticos, en la cual queda clara una cosa: ni a Kirchner le molestó Clarín (le permitió construir una posición oligopólica), ni al revés (Clarín apoyó al gobierno), hasta que las cosas dejaron de funcionar (por razones que la autora no detalla, hay que comprar el libro).
O sea: por vías idénticas también se llega al mismo resultado.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Sexto Califato

Continuando con el dossier de Letras Libres sobre España, Julio Crespo MacLennan sostiene que el Estado de Bienestar logró una sociedad más igualitaria y acabar con la pobreza extrema. Pero ha llegado a sus límites y tiene que ser transformado. Las razones se podrían ordenar alrededor de cuatro factores. La demografía, el desempleo, las diecisiete autonomías y la competencia feroz entre los partidos por ofrecer beneficios sociales con fines electorales, sin revisar su sustentabilidad o razón de ser.

Martine Gozlan escribe en Marianne sobre los lapsus que sufren los islamistas tunecinos del partido Ennahda,  luego de las elecciones a la Constituyente. La diputada Souad Abderrahim dijo que las madres solteras son un insulto para Túnez y todo país árabe-musulmán, y el futuro Primer Ministro Hamadi Jemali habló en un discurso de un momento histórico, “divino”, una nueva etapa civilizatoria: el sexto califato. El quinto califato fue el otomano, abolido en 1924 -dando paso al estado laico turco- por Kemal Attatürk, gran inspirador de Habib Bourgiba, padre del Túnez moderno y detestado por los islamistas. El Estado laico es parte del pasado desde que Recep Erdogan gobierna en Turquía. Luchar por la democracia en Túnez para terminar de esta forma, sería una farsa.

¿Los hijos del libro están alborotados? Al parecer partiendo de El nombre de la rosa, el dramaturgo y director de escena argentino Rodrigo García, comienza su pieza Golgotha picnic: “En el principio era la risa”. Un espectáculo lleno de imágenes, sin personajes, pero con cinco actores que se “reparten el flujo de su palabra”, según reseña Rue 89. Sobre la imagen de Jesús crucificado: “todos estos cuadros llenos de cruces, de lágrimas y de quejas, son propaganda para la perversión, el tromento y la crueldad”, dice el texto, y Jesús fue el “primer demagogo, multiplicó el alimento para el pueblo en lugar trabajar codo a codo con él”.  Afuera del Théatre Garonne de Tolouse, donde fue estrenada la obra, manifestantes de izquierda se confrontan con los integristas católicos del Institut Civitas, que ya protestaron puestas en escena del italiano Roméo Castellucci en Rennes y Paris.  

jueves, 17 de noviembre de 2011

Luego viene la moral

Para Fernando Savater, entrevistado por Letras Libres, la crítica a los políticos sólo es creíble acompañada de una autocrítica de los ciudadanos. Pero estos estuvieron muy felices con una prosperidad irreal, antes de indignarse por su irrealidad. Los indignados critican la corrupción de los políticos, mientras apoyan la corrupción de bajarse cosas pirateadas de Internet, y cita la conseja: “moral es lo que les falta a los otros”. La prohibición de los toros se produce no porque amemos más a la naturaleza, sino porque nos alejamos más de ella, y en todo caso, decidir lo que es moral o no, escapa de las atribuciones de las autoridades, porque la ley está justamente para lograr que convivan morales distintas. La educación es para enseñar a vivir juntos a quienes son distintos, no para crear particularidades regionales. El problema de la universidad española es en realidad anterior a ella, está en la escuela y, en buena parte, en los nacionalismos que han producido como 16 programas distintos, y cuyo origen son movimientos antiinmigración como en Catalunya y el País Vasco.
Adam Michnik le habría dicho, cuando cayó el comunismo: “desengáñate, lo peor del comunismo es lo que viene después”. Sabater cree que lo mismo se puede decir del zapaterismo.

“Primero la comida, luego la moral”, es la cita de Brecht que escoge Manuel Arias Maldonado como sumario de la crisis institucional española. En el país no se puede hoy hablar razonablemente del disfuncional aparato administrativo público, ese espacio no lo hay en la esfera pública española. El sistema, que responde a innumerables intereses partidistas, locales, regionales, nacionalistas, ha perdido la capacidad de reaccionar razonablemente a las necesidades de la sociedad. Según Arias Maldonado, “ya se trate de las embajadas autonómicas en el extranjero, de las televisiones públicas y sus diversos consejos audiovisuales, o de los observatorios de aquello que sea menester observar en cada caso, es difícil sostener que estas ramificaciones administrativas sirvan para algo distinto que no sea de agencias de empleo para los partidos y para desviar recursos de las muy necesarias inversiones públicas productivas que –ahora– tanto echamos en falta”. Y se pregunta sobre la utilidad de estos organismos, comparada a la de una red pública de guarderías, si esta existiera.
La eficiencia que garantizaría la cercanía de instancias administrativas con los ciudadanos afectados, lo que crea son lazos de interés particulares que impiden un aparato neutral y le emanación de una ética pública digna de tal nombre.

El Cultural presenta la introducción del libro del periodista Diego Armario, “El Psoe en llamas”. El comienzo lo dice todo: “Ocho años de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y diez al frente de la dirección del PSOE han sido suficientes para dejar tocado a su partido y poner en riesgo algunos de los fundamentos del Estado tal y como fue concebido por los constituyentes y apoyado por todos los partidos políticos durante la Transición”.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

El Pecado no es original

Kenan Malik escribe para New Humanist que quizás la contribución más profunda del cristianismo a Occidente sea la idea del Pecado Original, según la cual todos heredamos el pecado de Adán y Eva. Pero para el Judaísmo y el Islam, al comer del árbol del Conocimiento, el pecado cae sobre ellos, no sobre la humanidad, porque tienen que asumir la responsabilidad por sus actos. Para el Judaísmo, no se trataría de una “caída” sino de una “gracia”, la de la libre voluntad. Sólo con la llegada de la Ilustración, que tanto se debió al redescubrimiento de la antigüedad griega gracias a los sabios musulmanes, logra Occidente desafiar esta idea. Malik nos deleita explicando que la Ilustración se dividió entre el “mainstream” (Voltaire, Kant) y los menos conocidos radicales (Spinoza, Diderot), racionalistas a ultranza que habrían sido su corazón y su alma. Quienes temen la decadencia del “Occidente cristiano” por la mano del Islam político, apelan a los mismos criterios de identidad que los Islamistas y los multiculturalistas. La erosión del Cristianismo no implica la erosión de los valores de libertad, igualdad y universalidad. Pero la defensa crasa del mismo ante las “hordas bárbaras”, bien podría hacerlo.
El autor parece no percatarse de que la idea del Pecado Original habla del paso de un estado de conciencia a otro (digamos: de las cavernas llamadas jardines del Edén a las ciudades). En ese sentido, sí somos todos pecadores.

Malik es neurobiólogo, y contra la biologización de las humanidades la emprende Raymond Tallis en The Wall Street Journal al comentar dos libros sobre el tema. Dice que el biologismo tiene dos manifestaciones: confundir la mente con el cerebro y pensar que el Darwinismo lo explica todo. De esta forma ha proliferado la neurociencia, la neurobiología, la biología evolucionaría y la economía evolucionaria y darwinista. Las hipotecas chatarra no serían entonces activos tóxicos, sino neurotóxicas, se permite decir. Los dos libros están escritos por neurobiólogos que critican esta tendencia. Incomplete Nature: How Mind Emerged From Matter" by Terrence Deacon, le parece poco concluyenre, pero con un punto interesante: Según Deacon, los organismos vivos serían “ausenciales” fenómenos determinados por lo ausente. Es decir, por la necesidad de reaccionar ante lo que ya no hay, o no habrá. Se desarrollan por las limitaciones impuestas a la materia. De ahí, concluye, se habría la mente: no estaría en la materia.
Who’s in Charge, de Michael Gazzaniga, le parece más convincente. La mente no está en el cerebro individual, por lo tanto su actividad no es escaneable. El locus de la actividad mental se encuentra en la interacción entre cerebros.  

martes, 15 de noviembre de 2011

Vade Retro

Bien puede decirse que la dictadura militar argentina trastocó la vida de una generación, y que el país aún no se recupera de lo sucedido hace más de treinta años. Cuando a Raúl Cubas lo detuvieron, quiso suicidarse tomándose una pastilla de cianuro y toda su vida le pasó por la mente como una película antes de “morir”. Pero despertó encima de cadáveres, para ser recluido y torturado en el centro de la ESMA.  "En una oportunidad me colocaron una peluca y un camisón de mujer para pasearme por las calles de Buenos Aires. Me llevaban esposado, con grilletes en los pies y escoltado por media docena de militares armados. El propósito era alardear de la crueldad para intimidar a los argentinos", recuerda en el retrato que Edgar López escribe para El Nacional de Venezuela, país que lo acogió junto a su esposa en 1979, y donde fundó la ONG de derechos humanos Provea. La participación de Cubas como testigo y querellante, llevó a prisión en la Argentina a los generales Videla y Massera, y a los torturadores Alfredo Astiz y Jorge “el tigre” Acosta.

Para The Guardian, el costo humano, y los efectos de políticas divisivas, están ausentes de la película The Iron Lady, sobre Margaret Thatcher, a la que califica de tonta y sospechosa, y cuyo fuerte es la presencia memorable de Meryl Streep. No es de sorprenderse, la directora también filmó Mamma Mía, un musical en el que durante dos horas cantan canciones de Abba. Por qué Abba se vuelve potable a cuenta de ser retro es una muestra de la puerilidad actual, no circunscrita a ninguna generación, recordemos que fue en onda retro (o no tan retro) que Thatcher expresó su apoyo por Pinochet en una causa por crímenes de lesa humanidad. Y todavía hace falta una reflexión sobre los destructores efectos del thatcherismo, más allá de su valoración histórica.

Si bien la recesión terminó oficialmente en 2009, The American Prospect encuentra una generación perdida de jóvenes que no se integran al mercado de trabajo. Es típico de estos baches que los jóvenes sean quienes más tarde se incorporen. Los baby boomers tardíos a los que les tocó la recesión de 1981-82 tenían ingresos inferiores hasta 15 años después. Pero hoy en día el efecto es peor. No sólo la Gran Recesión aniquiló muchos más puestos de trabajo, sino que los jóvenes vienen cargados con enormes deudas para poder pagar sus estudios. Entre 1997 y hoy, la deuda por créditos estudiantiles se incrementó en 900%. Una destrucción masiva de clase media debida al asalto a derechos laborales como la discusión de contratos colectivos, la reducción de impuestos a las corporaciones y los ricos, o la desregulación financiera, entre otras políticas “liberales”.   

domingo, 13 de noviembre de 2011

Taqiyeh

Un país que llama a las protestas juveniles de “indignados”, no da muchas muestras de sentido del humor, ni llano, ni mordaz.
En entrevista para El País, a raíz de la publicación de su libro Ni se les ocurra disparar, con sus artículos de prensa, Javier Marías constata una pérdida de capacidad para la ironía, que sería síntoma de cierta decadencia general, el abandono de “una manera propia de la lengua española”. Aventura una hipótesis: que se trate de un resultado del lenguaje políticamente correcto, que habría hecho que la gente hoy piense de un modo más solemne. En el fondo, una manera de controlar el pensamiento.
El novelista persa Amir Hassan Cheheltan sostiene para Guernica que en Irán impera lo que se conoce como taqiyeh: que es mejor callar y no decir abiertamente lo que se piensa, en espera de tiempos más propicios. La literatura persa tiene mil años produciendo poesía, y le ha costado producir novelística, porque poesía es el reino de la imaginación, pero la novela lo es del pensamiento, e Irán adolece de “pobreza de pensamiento”. La revolución de 1979 mostró a los iraníes una esencia oculta bajo la pátina de modernidad. Fue por tanto una necesidad histórica, pero al costo de acabar con las capacidades del país. Sin embargo, la sociedad se orienta hoy algo más hacia la razón y el pensamiento. Para los desafíos del Irán actual, los mitos y leyendas fantásticas de antaño son un estorbo.
En diálogo transoceánico e intergeneracional, Slawomir Sierakowski entrevista para Eurozine al filósofo canadiense Charles Taylor sobre el malestar en la democracia.
Según Sierakowski, la democracia liberal no sólo está muerta, sino que nunca existió. Para Taylor, la democracia está más viva cuando lucha por establecerse, y cuando hay fuerzas en pugna vigorosa. Los dos peligros que la acechan son el nacionalismo y la crisis económica. Obviamente impregnado de teoría crítica, su joven interlocutor alberga la vieja idea de que hoy todo se encuentra mercantilizado.