viernes, 11 de noviembre de 2011

Melancolía

The Guardian enumera con ánimo didáctico (e irónico) las seis alternativas a la crisis en la zona euro: recompra de deuda italiana por el Banco Central Europeo, rescate de Italia con paquete de austeridad recesivo, los Estados Unidos de Europa,  una zona euro de dos velocidades (países nórdicos y mediterráneos), el derrumbe del euro, y el plan B: tras una brutal recesión, se implementa medidas de crecimiento que dan frutos. El BCE prende la máquina de billetes y debilita el euro, Alemania acepta la responsabilidad que le corresponde a la economía más fuerte, la EU entiende que hay que privilegiar el crecimiento frente a la reducción de déficit. El diario no se atreve a decir: una nueva era comienza
En el blog Economix del New York Times, Simon Johnson, ex economista en jefe del FMI, se encarga de asustarnos cuando no sabe si Europa se encamina hacia una Depresión o a la hiperinflación. La falta de liderazgo de Francia y Alemania, es notoria y hace extrañar la visión de De Gaulle y Adenauer. Y el hecho de estar en la zona Euro no deja opciones en pié, al imposibilitar la devaluación. El resultado puede ser default y caos, un problema de deuda soberana en Europa se extenderá fuera de sus fronteras. En todo caso, ha llegado a su fin la idea de que la deuda soberana está libre de riesgo.
Stergios Skaperdas, profesor en la Universidad de California, bosqueja ya pasos en concreto par que Grecia abandone el Euro. Para él, los costos valen la pena. ¿Hay que separarse?
En las bodas siempre llega el momento en que si alguien tiene algo en contra del matrimonio debe decirlo o callar para siempre. En la última película de Lars von Trier, la boda es arruinada por un planeta que aparece de la nada y chocará contra la Tierra. Su nombre: planeta Melancolía, el mal del que sufre la deprimida novia, actuada por Kirsten Dunst. En El New York Times, la crítica de A.O. Scott sostiene que el sufrimiento –invariablemente de mujeres- es tema y método en von Trier, un hábil pero sincero sádico. De la película, una idea perversa pero sugestiva asciende a la superficie: el fin del mundo que conocemos pudiera resultar hermoso.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Horror vacui

The Nation muestra a Graham Nash y David Crosby al ser entrevistados para Countdown. Estuvieron cantando en Zuccotti Park, y sintieron la misma energía de los sesentas. Para Crosby, Occupy Wall Street es mucho más que lo que se ve en el parque (the park is the spark), los manifestantes expresan lo que también sienten sus amigos, tanto republicanos como demócratas: que no están representados en el gobierno.
Algo tiene que pasar, la democracia representativa está agotada, toca ejercitar la democracia deliberativa, según asevera el Manifiesto del G1000, una muestra “representativa” y al azar de mil ciudadanos belgas. A diferencia de otros movimientos, los mil muestran comprensión por los políticos: hace cien años no tenía el entorno mediático, ni la exposición pública de hoy, cuando son como cirujanos haciendo operaciones en un estadio en el que la gente se tira a la cancha y los insultan. El viernes 11 se reunirán en Bruselas para buscar salidas a la parálisis del país. Sólo una cosa falta: ¿Quién los elige?
Con la caída del comunismo en Europa Central, la arquitectura dejó de ser de “régimen”. Salvo que la palabra se tome más allá del sentido estatal, y se aplique a lo que prevalece, actualmente un “régimen neoliberal”, cuyos usos a su vez permean la arquitectura pública, que recuerda la de centros comerciales. Luego de enunciar este estado de cosas en Eurozine, Igor Kovacevic piensa que es necesario retomar el concepto de Europa Central como comunidad cultural (el autor no parece reparar en que esto pasa necesariamente por la relectura del Imperio Austro-Húngaro), para trascender los límites de lo nacional y realzar la figura del arquitecto como intelectual público, tal como lo serían Rem Koolhaas o el checo Miroslav Masák.
Crisis de representatividad. Y de la representación. El Museo Guggenheim expresa la rivalidad entre artistas plásticos y arquitectos, porque Frank Lloyd Wright creó el gigantesco atrio como centro de gravedad que desvía la mirada de las obras expuestas en la espiral de la galería. Así lo sostiene IntelligentLife al reseñar la anti-retrospectiva “All” de Maurizio Cattelan. La llama “anti-retrospectiva” porque al artista italiano, obviamente, le molestó el vacío del atrio creado por Wright, y lo llenó suspendiendo todas sus obras (las odia) de cuerdas ocupando el espacio central y vaciando la galería. Desde arriba, dan vértigo; desde abajo, parecen aplastar al visitante. La curadora lo llama “una ejecución en masa”. Cattelan se quiere retirar a los 51 años por temor a la rutina y dedicarse a la revista de imágenes Toilet Paper.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Bomba atómica. Soberbio galpón

Según reportes de la Agencia Internacional para la Energía Atómica, Irán estaría a punto de poder construir la bomba, lo que plantea la posibilidad de un ataque militar de Israel para impedir esta posibilidad.
David Remnick ofrece en The New Yorker una excelente panorámica sobre el tema, con una informada caracterización del encendido debate público en Israel, y abundantes links a otros trabajos en otros medios sobre Irán y la bomba. Habría una especie de temor por lo que puedan decidir Netanyahu y su Ministro de Defensa Ehud Barak, de cuya prudencia no sólo la izquierda desconfía. Netanyahu estaría obsesionado con los paralelos con la Segunda Guerra Mundial y se cree Churchill, y Barak también querría actuar rápido. El exjefe del Mossad, Meir Dagan, ha manifestado que el ataque es una idea estúpida, y ha decidido hablar porque con su salida y la de otros oficiales veteranos, teme “que nadie pueda detener a Bibi y Barak”.
El nerviosismo en el debate se nota en estos dos editoriales de Haaretz. Guideon Levy sostiene que la locura y no la lógica guía al liderazgo israelí, mientras Yehezkel Dror considera que el asunto es demasiado delicado y complicado para el debate público: a lo sumo unas 15 personas en Israel tendrían la información suficiente como para decidir al respecto; habría que confiar en el criterio de ellas.
Según Federico Vegas, en ProDavinci, discutir respecto a que el director del Museo de Arquitectura de Caracas se adjudicó el proyecto del mismo museo es irrelevante (así están las cosas en Venezuela), no así, el que ni siquiera se haya convocado a concurso (para un museo de arquitectura, una contradicción en términos). La nueva obra según Vegas, acorrala al antiguo Nuevo Circo, donde se corrían toros y predicaban los evangélicos, al construirse en la antigua plaza que quedaba al frente, destruyéndola. Respalda su argumento con mapas y fotos, antiguos y nuevos.
Un traje Armani: 5 mil dólares; un Bentley: 285 mil; las citas que Vegas saca del blog del Museo: no tienen precio. “El edificio es exactamente lo contrario de lo que está de moda en la arquitectura globalizada. Allá se inventan formas excepcionales para desespero de ingenieros. Aquí, en cambio, se parte del ingenio de los ingenieros”. También: “El museo no se parece a un galpón… es un galpón. No tiene porque (sic) ser más que un espacio decente, honesto, flexible y útil, sin esos gastos de representación que en un país como el nuestro siempre huelen a nuevorriquismo. El edificio no será el gran protagonista, según el modelo que nos echan en cara los países industrializados”.
Y también: “El edificio no compite con nadie. Es como somos. Eso sí, pretende ser auténtico (resaltado del Café de Pascal), no se disfraza  de primer mundo”.  
Un soberbio alarde de inferioridad. 

martes, 8 de noviembre de 2011

Los de arriba y los de abajo

Jeffrey Winters escribe para The American Interest, que en EEUU la democracia tiende, por diseño, a favorecer a los ricos. Así, si en realidad la mayoría de los americanos está a favor de mayores impuestos a los ricos, ¿por qué las políticas van en sentido contrario? En varios temas (aborto, derechos civiles, ideología política), las actuales oligarquías tienen opiniones distintas, salvo en lo que llama “política de preservación de patrimonio”. Por lo mismo, han logrado con éxito disminuir la carga impositiva del 1% más rico, y trasladarla hacia abajo. Sólo en el período entre 1920 y 1970 los impuestos fueron altos y, al contrario de lo que se sostiene siempre, significaron más puestos de trabajo. El ingreso del americano corriente se triplicó para estancarse en los 70. Ajustado por inflación, no se ha movido en 40 años. Mientras, los super ricos, recién lograron en 1970 alcanzar el nivel de ingreso que tenían en los años 20. Pero desde entonces lo han quintuplicado. Los tiempos de paz serían buenos para las oligarquías, no así las crisis y las guerras.
El Café de Pascal no comenta material que no esté libre en la Web, pero en el mismo número, Francis Fukuyama firma un artículo cuya introducción promete: sostiene que la polarización ideológica en EEUU es un mito. Hay grandes consensos, pero la propia Constitución tiene un diseño que exacerba las contradicciones y provoca “disfuncionalidad política”.
La Neue Zürcher Zeitung reseña la muestra en el Museo de Viena, dedicada a Angelo Soliman, un “moro de la corte” en tiempos de los Habsburgo. Nacido en Africa occidental y vendido como esclavo, Solimán logró emanciparse, llegó a gozar de la amistad del emperador José II, fue Gran Maestre de la logia masónica “La Verdadera Concordia”, tuvo influencia en círculos intelectuales y artísticos, y conoció a Mozart. Pero al morir fue desollado y exhibido como un salvaje emplumado, en contra de las protestas de su hija Josephine. La muestra cierra con videos en los que inmigrantes en la Viena de hoy dicen qué le preguntarían a Soliman: ¿cómo hizo para sobrevivir a Austria? Solimán es hoy un personaje emblemático de Viena, y fue absorbido como spin off en El hombre sin atributos, de Robert Musil.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Cartas radioactivas

Lo que pensó el físico y premio Nobel Werner Heisenberg al participar en el programa nuclear nazi fue siempre un misterio, y ha sido un tema recurrente por el dilema entre seguir la propia conciencia o sobrevivir. Die Welt reseña la publicación, finalmente autorizada por los descendientes, de la correspondencia entre Heisenberg y su esposa Elisabeth Schuhmacher. Las cartas testimonian cómo dos extraordinarias personas mantienen su camino en medio de la catástrofe, amparadas en la cultura de Europa. El programa nuclear agotaba a Heisenberg y lo sometía a depresiones que combatía tocando piano por horas, para luego dedicarse a “su” física. En un párrafo, expresa desconfianza por su discípulo, Carl Friedrich von Weizsäcker, hermano de quien fuera años después presidente de la RDA; Richard von Weizsäcker: el joven noble habla demasiado de una nueva Fe que ha de ser impartida por la espada y el fuego, y habría dicho: “quien no crea en lo mismo que yo, tiene que ser exterminado”.

En unos días se estrenará en Los Angeles, la pieza Radiance: The Passion of Marie Curie, escrita por Alan Alda, a quien conocemos por la serie MASH. En una entrevista para Smithsonian, cuenta su fascinación por el personaje, desde que descubrió que sus cartas son todavía radioactivas. La fuerza de Marie irradia en el siguiente ejemplo: el primer premio Nobel de la científica polaca fue recibido por su esposo Pierre a nombre de ambos, pues no se le quiso permitir subir a la tarima (por ser mujer). Cuando ganó el segundo Nobel, Pierre había muerto y Marie tenía un amante, Paul Langevin. El comité le dijo que no asistiera al acto y renunciara porque su nombre estaba mancillado. Ella contestó: voy a Estocolmo, así que prepárense.  

El Magazine de La Vanguardia entrevistó al director teatral español Calixto Bieito. Habiendo desarrollado su trabajo en el extranjero en un 80%, Bieito pertenece más a Europa que a Catalunya, lugar donde creció. Conocido como provocador, revela que los jesuitas le enseñaron a prescindir de la vanidad: no se puede hacer arte sólo por sorprender. España estaría fallando en la educación, y es un país para irse.

En The New Republic, David A. Bell argumenta que los referendos pueden socavar la democracia. Sostiene que hay dos formas básicas. La primera atañe a cuestiones de soberanía, como reformas constitucionales, o la independencia de un Estado, en las que el poder revierte al pueblo para poder alterar las estructuras, y sería legítima. Pero hay una segunda que sustrae asuntos técnicos de las manos de legisladores electos, para colocarlos en las de personas comunes que no tienen ni el tiempo ni la experticia necesarios. En buena medida, si un legislador llama a referéndum está reconociendo la ilegitimidad de su cuerpo representativo. Y la consulta popular ha sido utilizada varias veces por dictadores, como Napoleón, para perpetuarse. Que el premier Papandreu haya recurrido a esta figura sería cinismo de la peor calaña: disfrazado de idealismo.     

viernes, 4 de noviembre de 2011

Inmanencia, Trascendencia

La actual crisis europea aparenta a veces ser producto de un pragmatismo político de cortas miras, pero tal vez oculte el poder que ejerce la idea de Europa, o la burocracia transformada en un fin.
En Le Monde, Gérard Filoche y Jean-Jacques Chavigné, autores de “Dette indigne”, sostienen que los planes de rescate a los bancos, así como la pretensión de tranquilizar a los mercados, son insostenibles. El Fondo de Garantía Europeo cubre sólo 25% de las acreencias, las medidas de austeridad precipitan a los países en la recesión, y los problemas sociales y políticos son insuperables. En lugar de eso, hay que buscar más democracia. Decretar una moratoria a la deuda pública, auditarla públicamente, y pagar sólo la deuda legítima, luego de referéndum. Europa debe ser realmente federal (con presupuesto federal) y democrática.  

Paralelo a la cumbre del G20 en Cannes se realiza el encuentro Business 20 con los empresarios de los mismos países. David Cufré, de Página 12, nos cuenta como le fue a los argentinos: como en un túnel del tiempo, sólo que ahora de espectadores. Habría un clima de horror entre los demás, que estarían dando por descontado el default griego y temiendo el italiano. Los empresarios franceses y alemanes habrían exigido una declaración para levantar el plebiscito griego. Los argentinos, sin entender mayor cosa, como en una casa de locos.

En el blog Nemasco de Rue89, Nicolas Mathieu analiza el film “Des hommes et des dieux”, que trata del sacrificio de siete monjes franceses en Thibirine, Argelia, asesinados durante la guerra civil en 1996 al negarse a abandonar el monasterio. Plantea al cristianismo como una forma de nihilismo, según Nietzche, la contradicción entre el mundo ideal y el mundo real, con sólo dos opciones: suprimir lo que veneramos, o suprimir lo que somos. Los monjes, que han decidido quedarse, luchan entre estos dos polos. La trascendencia contra la inmanencia; el pragmatismo contra el idealismo. El desenlace es trágico.
En cuanto a esta contradicción, el post sobre E.O. Wilson, biólogo evolucionista, y el post sobre Peter Stein y su lectura de la tragedia griega, determinada por la de Nietzche.       

jueves, 3 de noviembre de 2011

Positivistas y marxistas temblad: ¡Viva la Pepa!

En su Editorial, La Revista de Occidente sostiene que la revolución del principio de realidad está aún pendiente en el imaginario hispanoamericano. Manuel Pérez Vejo entrega una corta monografía con grandes posibilidades. Plantea que las independencias americanas han de verse entre comillas: se trató de guerras civiles -enmarcadas en la formación de naciones, entre ellas España- que continuaron por todo el siglo XIX. El “liberalismo” americano tiene más que ver con la Constitución de Cádiz (llamada La Pepa) que con la revolución francesa o estadounidense. El marco nacional es inadecuado para el estudio de la Independencia porque sucedió en el marco más amplio de la Monarquía en colapso cuya parte accesoria era España. No fueron por tanto guerras de liberación nacional, y la línea de fractura no pasó por lo ideológico, lo étnico o lo socioeconómico. Pérez Vejo alcanza a esbozar una alternativa línea de fractura: “el enfrentamiento entre nuevos grupos burgueses y la vieja aristocracia criolla, con el añadido de que los segundos eran necesariamente americanos y los primeros tanto europeos como americanos”, que abre un enorme espacio de investigación.  
El País Semanal entrevistó a José Antonio Abreu. Trascendiendo la apología usual al mundialmente célebre sistema de orquestas creado e implementado por él, la entrevista revela la vivencia de la infancia que llevó a Abreu a concebir su improbable proyecto, y las razones específicas, concretas, técnicas, por las que funciona (no porque “el lenguaje de la música es universal” y cosas parecidas).  Principio de realidad.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Patria es muerte

Para la Revista de Libros, Juan Antonio Rivera comenta  el libro Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?, de Nicholas Carr, quien sostiene que la Red es una tecnología de la interrupción. Al leer un texto hay que decidir si pinchar los links, abrir un correo, cerrar un pop-up, los centros de toma de decisión del cerebro se sobrecargan en perjuicio de la atención y la memoria. Debido al fenómeno de la neuroplasticidad, se producen cambios en la morfología del cerebro, alterando nuestras capacidades. Mientras más usamos la Web, más nos entrenamos para distraernos y no sostener la atención. Perdemos la capacidad de comprender, recordar y aprender de los textos.  
Frank Schirrmacher, de la conservadora Frankfurter Allgemeine Zeitung parece ser el único que comprende que Papandreu llame a referéndum en su país. Escribe que hay horror en Finlandia, Alemania, Francia, Inglaterra, en los mercados financieros, los bancos, porque el Primer Ministro griego quiere consultar la pregunta crucial del destino de los griegos…con los griegos. Ve cada vez más claro que lo que está sucediendo en Europa no es un episodio, sino una lucha de poder entre la primacía de lo político y lo económico. La incomprensión del paso tomado por Papandreu es la incomprensión de la esfera pública en democracia, y del precio a pagar por ella.    

Sasaki Hachiro, kamikaze japonés de 22 años, escribió: veo señales de un nuevo ethos para una nueva era. La revista Piauí entrega un notable compendio del libro Kamikaze Diaries: Reflections of Japanese Student Soldiers, de Emiko Ohnuki-Tierney, que trastocará por siempre nuestra percepción de los kamikazes japoneses. El Estado y los militares recurrieron a 3 mil “niños soldados”, y a mil soldados-estudiantes que eran la élite del país: cultos, cosmopolitas. Tenían que estudiar dos lenguas extranjeras además del latín. Eran obligados de pequeños a leer a Goethe y a Kant, aunque no los entendieran, para que supieran lo mucho que les quedaba por aprender. Los diarios de estos veinteañeros están llenos de referencias a Heidegger, a Marx, al liberalismo, a Lenin, dan testimonio de una enorme sed de saber, profundidad y plenitud. Los mejores textos están en la revista y no en este resumen. Hayashi Tadao escribe: “Japón, ¿por qué no te amo ni te respeto?” La filosofía es un entrenamiento para la muerte. Hayashi Ichizo escribe que los militares están cometiendo un pecado imperdonable: matar civiles y niños en China. Y Sasaki Hachiro otra vez, quien hace gala de un hermoso laconismo pero se deja arrebatar: “¿Qué es el patriotismo? Cómo tolerar la matanza de millones de personas y la privación de libertades básicas a billones de otras por causa de nociones abstractas como patriotismo y patria?”
Subieron a sus aviones, la bandana del Sol naciente en la frente, y fueron todos deshechos. Salvo el cocinero (también está su diario)

martes, 1 de noviembre de 2011

And summer's lease hath all too short a date

La película Anonymous, de Roland Emmerich, parte de la llamada “tesis de Oxford”, según la cual Shakespeare no es el autor de sus obras teatrales ni sus sonetos, sino el conde de Oxford, Edward de Vere. Quienes la adhieren, piensan que el Shakespeare real, del que acaso queda un posible par de documentos inmobiliarios y testamentarios, de haber existido, fue un ser anodino, no muy culto, que imposiblemente puede haber creado la obra que se le atribuye. The Atlantic Monthly presenta  ambas partes de la polémica, es decir, también la de quienes creen que Will sí fue el autor de sus obras. Pues si lo que de él sobrevive son unos pocos documentos siempre relacionados con asuntos de dinero y propiedades inmobiliarias, hay más razón para creer que es el autor de “El Mercader de Venecia”, y de sonetos que usan términos como “lease”.
Sí, el tema inmobiliario es importante, como pudimos ver con la recesión en 2008. El miércoles pasado los líderes de Europa acordaron otro plan de rescate a Grecia, y con él entramos al planeta “crisis de la deuda soberana”. The Atlantic expone lo que sería el sesgo fatal del plan: se pide a los tenedores privados de bonos (bancos e individuos) aceptar un corte voluntario de 50%. Una típica forma eu-ropea y eu-femista de medio declarar un medio default. El germen del contagio.
En la Frankfurter Allgemeine Zeitung, el redactor Patrick Bernau ventila su rabia por el paquete de rescate, que le haría perder el 50% del valor de los bonos soberanos que compró el año pasado. Porque -dice-, aunque digan que es voluntario, al final va a ser obligatorio. Con este “corte de pelo”, la deuda griega se reduciría al 120% de su PIB, algo aún descomunal, y en una economía tan débil, muy cuesta arriba. Pero la parte de deuda oficial, gubernamental, del FMI, del Banco Central Europeo, no irá al barbero, y la ayuda que se le solicita a China ofrecerá condiciones mejores aún. A Bernau le tranquiliza en última instancia que, de no pagar los griegos, de ir al default, se activarían los ominosos CDS (credit default swaps), lo que Warren Buffet llamó "armas financieras de destrucción masiva" (lo dijo de los derivados en general), y no cree que nadie se atreva a tal escenario.
Ayer, Papandreu anunció un plebiscito para aprobar o rechazar el paquete.  Alguien como que se cayó encima del botón.
En The New Yorker, James Surowiecki plantea un tema que será de vital importancia cuando todo pase: las pequeñas empresas no son el motor de la economía y la máquina de generar empleo que nuestra simpatía por ellas cree que son. Entre los países desarrollados que más dependen de las pequeñas industrias están Grecia, Portugal, España e Italia, es decir, las economías que tienen a todo el mundo en vilo. Esto recoge un argumento ya presentado aquí hace unos días, en relación a Grecia. Mientras que a muchos empresarios pequeños les basta disfrutar del trabajo y vivir bien, las industrias grandes alcanzan economías de escala y de espectro, pueden invertir en investigación y desarrollo, mejorar la productividad, y generar nuevos puestos de trabajo.

lunes, 31 de octubre de 2011

Hormigas

Durante la Transición, la filosofía en España procuró la “puesta al día” con las tendencias de la Modernidad. Hoy, no necesita ya partir desde cero, resultando un clima ecléctico y lleno de “transversalidad”. En El Cultural, Jacobo Muñoz introduce breve a los “nuevos filósofos”. La nota que sigue presenta fragmentos de cada uno, a tono con la “onda” de la Web. Para Jorge Fernández Gonzalo la filosofía debe salir de la academia y entrar en Facebook, y no se puede criticar el sistema con las herramientas del sistema; José Sánchez Tortosa sostiene que las redes sociales no bastan, que hay que estudiar, y que la pésima instrucción pública deja a la gente sin herramientas intelectuales, a expensas de propagandistas; Rocío Orsi encuentra que la filosofía tiene la misma tarea de siempre, la postmodernidad es un sistema filosófico más, y la crisis actual es también de ideas; según David Casacubierta el postmodernismo sirvió para repensar la Modernidad, hoy es menester plantearse cómo “abordar la espiritualidad en un mundo material y sin diseño intrínseco”; para Eduardo Maura la crisis se agudiza cuando las ideas se atrasan respecto a la sociedad, la postmodernidad es “multiflexible” (¿?) y crece sin mesura; Belén Altuna exclama: “la filosofía tiene que hacerse oír”, y la razón sigue buscando una validez intersubjetiva; Luis Sáez Rueda dice que la filosofía ha de mostrar cómo, bajo las apariencias, vivimos en un mundo enfermo; para Joaquín Fortanet, “tanto Auschwitz como la derrota del sueño marxista vedaron los caminos de la filosofía”; Inmaculada Murcia piensa que los sistemas filosóficos se derrumbaron mucho antes del postmodernismo y que las redes sociales dan para cultivar el aforismo; para Domingo Hernández podemos dejar de tomarnos en serio la postmodernidad, y por eso le ha tomado cariño.

En una montaña de Mozambique el biólogo evolucionista E.O. Wilson dice que la filosofía ha estado basada en un modelo equivocado del cerebro, que el Apocalipsis es la obra de un esquizofrénico paranoide y que Charles Darwin es el referente principal que cambió todo. Howard French lo visitó para The Atlantic Monthly, y hablaron del asalto que Wilson, a sus 82 años, prepara a nuestras ideas sobre la naturaleza humana: la “Teoría sobre todo”. Su obra muestra una instancia seminal: su trabajo con hormigas, observando que, al igual que los humanos, son de las pocas especies “eusociales”. La “sociabilidad” sería intrínseca y no cultural. No el desarrollo del cerebro, sino el código genético sería determinante. Según Wilson, dos fuerzas rivales impulsan la conducta humana: selección grupal (que implica comportamientos altruistas) y selección individual (comportamientos egoístas para transmitir los propios genes), con ambos operando simultáneamente. La selección grupal generaría virtud, la selección individual, pecado. Una explicación in nuce de la condición humana, según el autor del reportaje. La filosofía era, al principio, una “Teoría sobre todo”. El polémico libro que saldrá: The Social Conquest of Earth.